El defensa y capitán de la Selección Paraguaya de Fútbol confesó que lo emocionó hasta las lagrimas en el reciente Vs de la Albirroja contra Venezuela.
El capitán de la Selección Paraguaya, Gustavo Gómez, reveló recientemente el motivo por el que no pudo contener las lágrimas mientras entonaba el himno nacional antes del partido contra Venezuela. «Ese día me sentí muy sensible, ver a mi familia, a la hinchada, a toda esa gente de Paraguay en las gradas, realmente fue un momento extraordinario», comentó el defensor con emoción.
Gómez, además, aprovechó para recordar con afecto su tierra natal, San Juan Bautista, en el departamento de Misiones. «Para mí es un honor estar en la selección, desde pequeño soñaba con esto. Yo tuve la suerte de hacer todas mis formativas en la selección, algo que no es común», explicó. «Soy de un pueblito a 200 kilómetros de Asunción, que es San Juan, mi ciudad, y seguramente será donde me entierren cuando ya no esté», añadió con nostalgia.
Con estas palabras, Gustavo Gómez no solo demostró su compromiso con la Albirroja, sino también el profundo amor que siente por su país y sus raíces, un sentimiento que aflora en cada partido y que conecta de manera especial con todos los paraguayos.