Nutrilab trajo al continente el primer test de diagnóstico rápido IVD, capaz de detectar un infarto de miocardio en solo 10 minutos utilizando apenas dos gotas de sangre de un dedo.

La empresa paraguaya Nutrilab, dedicada a la distribución de productos farmacéuticos y dispositivos médicos, ha impulsado un innovador proyecto en el sector salud. Hace un año, en colaboración con el holding español CB Business Development, liderado en Sudamérica por la empresaria paraguaya Sady Bazán Díaz de Bedoya, Nutrilab trajo al continente el primer test de diagnóstico rápido IVD, capaz de detectar un infarto de miocardio en solo 10 minutos utilizando apenas dos gotas de sangre de un dedo.
Hoy en día, se estima que entre el 5% y el 20% de las emergencias médicas a nivel mundial están relacionadas con dolores torácicos agudos, pero solo un 15% de estos casos se deben a infartos de miocardio, mientras que el 80% son causados por otras afecciones como ansiedad, problemas musculoesqueléticos o trastornos gastrointestinales que no ponen en peligro la vida del paciente.
Ante este desafío, los médicos se encuentran ante la dificultad de diagnosticar de manera certera en las primeras horas, especialmente cuando las pruebas clínicas no ofrecen resultados concluyentes. Sin embargo, la rapidez en la atención es clave para evitar daños irreversibles en el músculo cardíaco, que empeoran con el paso del tiempo.
Para responder a esta necesidad, el equipo de desarrollo hispano-irlandés compuesto por Biopanda Reagents y K-mara Healthcare, bajo la dirección del cardiólogo Dr. Miguel Ángel Aranda, decidió crear un test rápido que permita obtener resultados precisos en casos de dolores torácicos de origen incierto. Este test facilita a los profesionales de la salud tomar decisiones rápidas que pueden salvar vidas al detectar a tiempo a los pacientes con infartos y, al mismo tiempo, descartar aquellos con dolores que no son de origen coronario y no requieren atención urgente.

El Combo Cardio Test (Ches Pain Analyzer) fue diseñado para ofrecer un diagnóstico temprano y preciso, lo que es crucial para el manejo adecuado de cada paciente. Este dispositivo otorga a los médicos la seguridad diagnóstica necesaria en casos en los que el perfil del paciente no coincide completamente con un cuadro coronario, pero los síntomas y pruebas anteriores no permiten descartar el riesgo.
El dispositivo no solo ayuda a salvar vidas en situaciones críticas en salas de emergencias y ambulancias, sino que también es útil en consultorios médicos sin acceso a equipos más avanzados. Con solo un pequeño test y una punción en el dedo, los médicos pueden determinar si el paciente está enfrentando un problema coronario.
El funcionamiento de este test se basa en la detección de una proteína que aparece rápidamente en la sangre cuando ocurre un fallo cardíaco.
Esta proteína, llamada H-FABP, se presenta en las primeras dos horas de un evento cardíaco, lo que permite una intervención rápida. Además, el test incluye la detección de otra proteína, Troponina CtnI, que es más conocida en el ámbito hospitalario y aparece alrededor de las cuatro horas después del infarto, permaneciendo en el cuerpo por una semana.
Este avance supone un gran paso en la atención médica de emergencias, asegurando diagnósticos más precisos y rápidos, clave para salvar vidas.