Laura Ortiz decidió disfrazarse como Thor Gordo para dirigirse al hospital y dar a luz, acompañada por su esposo, también vestido como un personaje de Thor.
El último Halloween, Laura Ortiz llevó su amor por las fiestas a un nivel tan especial como original: disfrazarse de “Thor gordo” para uno de los momentos más importantes de su vida. Acompañada por su esposo, también vestido como un personaje del universo de Thor, Laura se dirigió al hospital para dar la bienvenida a su primer bebé. La escena fue tan tierna como inesperada, ya que, mientras se preparaba para el parto, el pasillo del hospital parecía sacado de una película de superhéroes, pero con el toque festivo y de humor que solo un espíritu como el de Laura podía darle.
Entusiasta de Halloween desde siempre, Ortiz no dejó que ni el contexto hospitalario frenara su pasión por celebrar. Transformó su habitación en un rincón festivo, con decoraciones que recordaban al tradicional «truco o trato». Los dulces que repartía entre el personal de enfermería y médicos crearon un ambiente único, donde cada golosina parecía tener el poder mágico de aliviar tensiones y llevar sonrisas a todos en ese momento crucial. Con este gesto, Laura convirtió su experiencia de parto en una celebración en la que la alegría y la calma prevalecían sobre el nerviosismo.
Hoy, un año después de esa memorable bienvenida, Laura ya está en modo preparativo para celebrar el primer cumpleaños de su hija, y, como era de esperarse, no planea hacerlo de manera convencional. Esta vez, ha elegido una temática de «princesa novia», donde planea darle a su pequeña una experiencia de cuento de hadas, pero siempre con ese toque especial que hace que cada celebración tenga su propio sello.
Así es como Laura Ortiz sigue demostrando que, con creatividad y alegría, cada momento de la vida puede convertirse en una celebración única, y que el amor por las tradiciones festivas, lejos de ser un simple pasatiempo, puede dar forma a los recuerdos más entrañables.



