La estrella argentina brindó casi tres horas de espectáculo en el Jockey Club con un despliegue impactante, momentos cargados de emoción y la sorpresiva participación de Marilina.
La superestrella argentina Tini Stoessel convirtió la noche del sábado en una experiencia inolvidable para miles de fans paraguayos que colmaron el Jockey Club del Paraguay. Con su esperado Futttura Tour, la artista ofreció un espectáculo monumental que combinó música, emociones intensas, visuales impactantes y un recorrido completo por todas las etapas de su carrera.
Desde tempranas horas, el predio comenzó a recibir a seguidores provenientes de distintos puntos del país e incluso del exterior, generando un ambiente festivo que se sentía en cada rincón. Carteles, banderas y camisetas personalizadas acompañaron la ansiedad de un público que aguardó con entusiasmo el inicio del concierto, transformando la previa en una auténtica celebración pop.

Cuando las luces se apagaron y las pantallas gigantes encendieron la introducción audiovisual, el estadio explotó. El show arrancó con un bloque cargado de energía que incluyó canciones como El cielo, Fresa, La lotería, Muñecas y Las Jordan, marcando un comienzo vibrante que hizo cantar y saltar a todo el público.
Uno de los segmentos más emotivos llegó con el homenaje a su etapa en Violetta, la producción juvenil que la lanzó a la fama mundial. La nostalgia se apoderó del lugar cuando interpretó En mi mundo, Cómo quieres, Te creo y Ser mejor, provocando un coro multitudinario entre quienes crecieron con esa historia.
La noche también tuvo instantes profundamente personales con el bloque inspirado en su álbum “Un mechón de pelo”. Canciones como Miedo, Pensilvania, Posta, Ni de ti y Ángel generaron un clima íntimo y conmovedor. Durante la interpretación de Ángel, la artista no pudo contener las lágrimas al recordar el delicado momento de salud que atravesó su padre, emocionando a todos los presentes mientras se cubría con la bandera paraguaya.
El vínculo con los fans fue permanente. Tini recibió regalos del público, se colocó un sombrero piri tradicional y hasta bajó del escenario para cantar junto a sus seguidores, generando escenas de euforia y lágrimas entre quienes pudieron verla de cerca.

El momento más celebrado de la noche llegó con la aparición sorpresa de la cantante paraguaya Marilina Bogado. Juntas interpretaron Carne y hueso y Corazón mentiroso, desatando una ovación ensordecedora que marcó uno de los picos más altos del espectáculo.
El tramo final fue una verdadera fiesta con himnos como Fantasía, Universidad, Hoy, 22, Maldita foto, La Triple T, Bar y Miénteme, que hicieron vibrar a todo el estadio. El bis llegó con una versión techno de Cupido, cerrando casi tres horas de música, más de 40 canciones y un despliegue escénico que combinó coreografías, efectos especiales y cambios de vestuario en un espectáculo que quedará grabado en la memoria del público paraguayo.
