El equipo paraguayo perdió 3-0 en Río de Janeiro y dejó una imagen preocupante en la tercera fecha del Grupo G.
Olimpia sufrió una dura derrota en Brasil al caer por 3-0 frente a Vasco da Gama en el estadio São Januário, en un partido donde nunca logró meterse realmente en juego. El equipo paraguayo mostró muchas dificultades y fue ampliamente superado por su rival.
Desde el inicio, el conjunto local marcó el ritmo del partido, imponiendo intensidad y dominio en varios sectores del campo. El Franjeado tuvo problemas para sostener la posesión y generar peligro, limitándose a intentos aislados sin profundidad.
La apertura del marcador llegó a los 39 minutos, cuando José Luis Rodríguez culminó una jugada colectiva con un gran remate, reflejando la superioridad de Vasco en ese tramo del encuentro. Olimpia, por su parte, apenas logró inquietar con algunas pelotas detenidas.
En el segundo tiempo, el golpe fue aún más duro. En apenas tres minutos, Nuno Moreira y Adson ampliaron la ventaja, dejando prácticamente sin reacción al equipo dirigido por Vitamina Sánchez, que nunca encontró respuestas claras.
Con el resultado ya definido, Olimpia intentó reorganizarse y mejorar su circulación, mostrando una leve reacción. Incluso tuvo la chance de descontar desde el punto penal, pero la jugada fue anulada tras la intervención del VAR.

El presente del Decano en la competencia comienza a generar preocupación. Tras un arranque prometedor, el rendimiento fue en descenso y esta derrota expone falencias tanto en lo futbolístico como en lo físico.
En la tabla, el grupo queda totalmente abierto, con Vasco, Audax Italiano y Olimpia igualados con 4 puntos, mientras que Barracas Central suma 3. A pesar del traspié, el Franjeado sigue con vida, pero obligado a reaccionar en lo que viene.
