La actriz reveló que rechazó inicialmente el papel de Miranda Priestly para presionar a la producción y conseguir una mejor oferta económica.
Meryl Streep sorprendió al revelar una historia desconocida sobre uno de sus personajes más icónicos en El diablo viste a la moda. La actriz confesó que, en un primer momento, rechazó interpretar a Miranda Priestly, no por desinterés, sino como una estrategia para negociar su salario.
Según explicó en una reciente entrevista, cuando recibió la propuesta decidió decir que no para ver hasta dónde podía llegar la producción. Su objetivo era claro: probar si estaban realmente interesados en contar con ella y si estaban dispuestos a mejorar la oferta económica.
La jugada funcionó. Poco después, el equipo detrás del film regresó con una propuesta mucho más atractiva, aceptando duplicar lo que inicialmente le ofrecían. La actriz aseguró que siempre estuvo convencida de que la película sería un éxito y que su presencia era clave para el proyecto.
Este movimiento no solo evidencia su experiencia en la industria, sino también la importancia de conocer el propio valor dentro de Hollywood. En un entorno competitivo, decisiones como esta pueden marcar la diferencia tanto en lo artístico como en lo profesional.

Curiosamente, el personaje de Miranda Priestly terminó convirtiéndose en uno de los más recordados de su carrera, consolidando aún más su legado en el cine. La frialdad, elegancia y autoridad del rol la posicionaron como una figura inolvidable dentro de la cultura pop.
Años después, con el regreso del universo de la película en una nueva entrega, la figura de Miranda vuelve a estar en el centro de la conversación, ahora enfrentando un mundo donde la moda ya no gira únicamente en torno a revistas, sino también a redes sociales y algoritmos.