Autoridades culturales avanzan en el proceso para postular la chipa como Patrimonio Cultural de la Humanidad, destacando su valor tradicional y comunitario.
La tradicional chipa paraguaya, uno de los símbolos más representativos de la identidad gastronómica del país, da un paso clave hacia su reconocimiento internacional. En Caacupé, considerada uno de los epicentros de esta práctica cultural, se realizó una visita técnica que forma parte del proceso de elaboración del dossier para su candidatura ante la UNESCO como Patrimonio Cultural de la Humanidad.
El recorrido fue encabezado por el equipo técnico de la Dirección General de Patrimonio Cultural de la Secretaría Nacional de Cultura, acompañado por representantes de la Gobernación de Cordillera y la Municipalidad de Caacupé. La jornada incluyó visitas a distintas chiperías locales, donde se pudo observar de cerca el proceso de producción y la transmisión de saberes que se mantiene viva a través de generaciones.
Durante la actividad, no solo se destacó la elaboración de la chipa tradicional, sino también la presencia de variantes como la chipa manduvi y la chipa so’o, reflejando la riqueza y diversidad de esta práctica. Cada receta, cada técnica y cada historia forman parte de un entramado cultural que va más allá de lo gastronómico y se conecta directamente con la identidad del pueblo paraguayo.

El objetivo de esta iniciativa es documentar y visibilizar todos los aspectos que hacen de la chipa una expresión cultural única, desde sus ingredientes hasta su valor social dentro de las comunidades. La construcción del dossier se realiza en conjunto con los propios productores, reforzando el carácter participativo y colectivo del proceso.
La postulación ante la UNESCO busca no solo un reconocimiento simbólico, sino también la protección y promoción de esta tradición, asegurando su continuidad en el tiempo. En ese sentido, el trabajo articulado entre instituciones y comunidades resulta fundamental para preservar este patrimonio vivo.
La chipa no es solo un alimento, sino una expresión cultural que acompaña celebraciones, encuentros y momentos cotidianos en todo el país. Su posible inclusión en la lista de Patrimonio Cultural de la Humanidad marcaría un hito para Paraguay, posicionando una de sus tradiciones más queridas en el escenario global.
Este avance refleja el valor que tiene la cultura viva en la construcción de identidad y abre una oportunidad para que el mundo conozca, respete y celebre una de las manifestaciones más auténticas del Paraguay.
