Adam Sandler llegó a los 60 años este 9 de septiembre y lo celebramos recorriendo algunas de las películas más representativas de su extensa carrera. Desde comedias románticas hasta uno de los papeles dramáticos más intensos de su filmografía, estas son seis producciones ideales para volver a disfrutar de su talento.

Adam Sandler lleva décadas haciendo reír al público y construyendo un estilo cinematográfico prácticamente propio. Nacido el 9 de septiembre de 1966 en Brooklyn, el actor, comediante, guionista y productor alcanzó este año los 60 años con una carrera que combina grandes éxitos comerciales con interpretaciones que también demostraron su capacidad para alejarse completamente de la comedia.
Para celebrar su cumpleaños, elegimos seis películas que recorren diferentes momentos de su filmografía, desde uno de sus personajes más queridos de los años 90 hasta el frenético drama que sorprendió a quienes todavía pensaban que Sandler solamente sabía hacer reír.
1. Happy Gilmore (1996)
Una de las películas que ayudaron a convertirlo en estrella. Sandler interpreta a Happy, un frustrado jugador de hockey que descubre que su extraordinaria potencia puede convertirlo en un inesperado talento del golf. Humor absurdo, personajes inolvidables y una buena dosis de corazón hicieron de la película un clásico de su carrera, cuya popularidad incluso permitió que casi tres décadas después tuviera una secuela.
2. Como si fuera la primera vez – 50 First Dates (2004)
Sandler comparte nuevamente pantalla con Drew Barrymore en una de las comedias románticas más recordadas de los 2000. Henry se enamora de Lucy, una mujer que debido a su pérdida de memoria no recuerda al día siguiente lo ocurrido anteriormente. Él tendrá entonces que conquistarla una y otra vez, dando lugar a una historia que mezcla romance, humor y algunos de los momentos más emotivos del actor.
3. Click: perdiendo el control (2006)
Lo que comienza como una disparatada comedia sobre un control remoto capaz de manipular la vida termina transformándose en una historia bastante más profunda. Michael Newman descubre que puede adelantar los momentos aburridos o desagradables de su existencia, pero pronto comprende el precio de vivir obsesionado con llegar rápidamente al futuro. Una de esas películas de Sandler capaces de hacer reír y, minutos después, sacar alguna lágrima.
4. Son como niños – Grown Ups (2010)
Adam Sandler, Kevin James, Chris Rock, David Spade y Rob Schneider convierten una reunión de viejos amigos en una sucesión de situaciones disparatadas. Después de la muerte de su antiguo entrenador, el grupo vuelve a encontrarse junto a sus familias y termina descubriendo que crecer no necesariamente significa abandonar al niño que alguna vez fueron. Es Sandler en su terreno más reconocible: amistad, familia, nostalgia y humor sin demasiadas complicaciones.
5. Una esposa de mentira – Just Go with It (2011)
Sandler interpreta a Danny, un cirujano plástico que utiliza una falsa historia matrimonial para conquistar mujeres, hasta que una mentira comienza a crecer fuera de control. Para sostenerla, convence a su asistente Katherine, interpretada por Jennifer Aniston, de hacerse pasar por su futura exesposa. Lo que sigue es una comedia romántica de enredos que terminó convirtiéndose en otro de los títulos populares de su filmografía.
6. Diamantes en bruto – Uncut Gems (2019)
Para quienes quieran conocer al Sandler completamente alejado de sus comedias tradicionales, esta es una parada obligatoria. Interpreta a Howard Ratner, un joyero neoyorquino adicto al riesgo que intenta mantenerse a flote mientras acumula apuestas, deudas y decisiones cada vez más peligrosas. Su frenética interpretación recibió enormes elogios y terminó consolidándose como una de las actuaciones dramáticas más reconocidas de su carrera.
A los 60 años, Adam Sandler puede presumir de una filmografía capaz de acompañar a varias generaciones. Desde Happy Gilmore hasta Howard Ratner, hizo reír, emocionó y también demostró que detrás de aquel comediante surgido de Saturday Night Live existe un actor capaz de sorprender cuando decide cambiar completamente de registro.