El atacante paraguayo fue el jugador más determinante del equipo, liderando en los momentos más complejos y marcando el ritmo de un triunfo que ilusiona de cara al Mundial.
Julio Enciso volvió a demostrar por qué es una de las grandes esperanzas de la Albirroja de cara al Mundial 2026. En la victoria ante Grecia, el joven talento fue el eje del equipo, apareciendo en los momentos más difíciles para sostener el funcionamiento colectivo y marcar la diferencia desde su capacidad individual.
El futbolista del Estrasburgo asumió el protagonismo cuando Paraguay más lo necesitaba. Se ofreció constantemente como opción de pase, retrocedió para entrar en contacto con el balón y se encargó de generar juego cuando el equipo no encontraba claridad en campo rival, convirtiéndose en el conductor natural del ataque.
Cada vez que recibió con espacios, Enciso fue prácticamente imparable. Su desequilibrio en el uno contra uno, combinado con velocidad y precisión, complicó de forma constante a la defensa griega, que no encontró la manera de frenarlo sin recurrir a faltas o coberturas permanentes.
Además de su aporte individual, el atacante también logró potenciar a sus compañeros, especialmente a los extremos, generando situaciones de peligro y abriendo espacios en ofensiva. Sin embargo, por momentos quedó la sensación de que su lectura de juego iba un paso por delante del resto del equipo.
La jugada clave del partido también pasó por sus pies. Fue Enciso quien generó la falta al borde del área que terminó derivando en el gol de tiro libre de Diego Gómez, acción que terminó definiendo el encuentro a favor de Paraguay.

A pesar de que la Albirroja no logró dominar el trámite del partido, encontró en su talento individual las respuestas necesarias para sostener el resultado. El equipo mostró carácter, pero también dejó en evidencia aspectos que aún deben ajustarse en lo colectivo.
A poco más de dos meses del inicio de la Copa del Mundo, el nivel de Enciso se convierte en un motivo de ilusión para Paraguay. Su presente invita a soñar, mientras el equipo sigue trabajando para acompañar su talento con un funcionamiento más sólido y equilibrado.