Gustavo Alfaro continuará como director técnico de la Selección Paraguaya. El entrenador argentino llegó a un acuerdo con la Asociación Paraguaya de Fútbol para extender su ciclo y seguir liderando el proyecto de la Albirroja, ahora con la mirada puesta en los próximos desafíos y principalmente en el camino hacia el Mundial 2030.

Se terminó la incertidumbre alrededor del futuro de Gustavo Alfaro. Después de las negociaciones para extender su vínculo, el entrenador argentino alcanzó un acuerdo con la Asociación Paraguaya de Fútbol y continuará comandando a la Selección Paraguaya.
La continuidad permite mantener el proceso encabezado por el técnico que consiguió devolver a Paraguay a un Mundial después de 16 años de ausencia. Alfaro asumió la conducción de la Albirroja en 2024 y logró cambiar rápidamente el panorama de un equipo que atravesaba un complicado momento en las Eliminatorias Sudamericanas.
Con el paso de los partidos, Paraguay recuperó competitividad y construyó una identidad que volvió a conectar a la selección con sus aficionados. El entrenador consiguió formar un grupo sólido y convertir nuevamente a la Albirroja en un rival difícil de enfrentar.
Ese proceso terminó teniendo como gran recompensa la clasificación al Mundial 2026, poniendo fin a una espera que se extendía desde Sudáfrica 2010. El objetivo conseguido fortaleció considerablemente la figura de Alfaro y abrió inmediatamente el debate sobre la importancia de mantenerlo al frente del proyecto.
Las negociaciones para su renovación habían generado expectativa durante las últimas semanas, pero finalmente ambas partes consiguieron alcanzar un entendimiento. De esta manera, Alfaro seguirá liderando el proceso paraguayo, garantizando continuidad en el trabajo realizado durante los últimos años.
El nuevo desafío tendrá como gran horizonte el Mundial 2030, una edición especialmente significativa para Paraguay, que forma parte de la histórica celebración del centenario de la Copa del Mundo junto con Uruguay y Argentina, además de España, Portugal y Marruecos como países anfitriones principales.
La continuidad del argentino permitirá también seguir desarrollando una base de futbolistas que ganó experiencia durante el último ciclo, al mismo tiempo que podrán incorporarse nuevas figuras pensando en la renovación necesaria para afrontar los próximos años de competencia internacional.
Así, Paraguay decide apostar por la estabilidad y mantener al entrenador que consiguió cambiar el rumbo reciente de la selección. Gustavo Alfaro seguirá vestido de Albirroja y el próximo gran objetivo ya aparece en el horizonte: construir el camino que lleve a Paraguay hasta el Mundial 2030.