Andrew Garfield reveló que decidió alejarse de herramientas de inteligencia artificial después de interpretar a Sam Altman en “Artificial”. El actor aseguró que investigar al ejecutivo y adentrarse en el mundo de la IA le generó inquietud sobre la velocidad con la que avanza una tecnología que, según considera, conduce a la humanidad hacia “un territorio muy desconocido”.
Andrew Garfield sorprendió al revelar que su experiencia interpretando a Sam Altman, una de las principales figuras detrás de OpenAI y ChatGPT, modificó completamente su relación personal con la inteligencia artificial. Después de trabajar en Artificial, el actor decidió dejar de utilizar este tipo de herramientas.
Durante una entrevista con Jimmy Kimmel, Garfield habló sobre el proceso de preparación para encarnar a Altman y explicó que cuanto más investigaba sobre el desarrollo de la inteligencia artificial, mayores eran sus interrogantes acerca del rumbo que está tomando esta tecnología.
“Cuanto más sabes y cuanto más te das cuenta de que estamos precipitándonos hacia un territorio muy desconocido”, expresó el actor al explicar por qué actualmente prefiere mantenerse alejado de la IA y de otras herramientas similares.
La paradoja no pasó inadvertida: interpretar a una de las personas más reconocidas de la industria de la inteligencia artificial terminó provocando que Garfield tomara distancia de esa misma tecnología. Su experiencia con la película lo llevó a profundizar en un universo que continúa generando debates sobre sus posibilidades, límites y consecuencias.
Artificial coloca a Garfield en la piel de Sam Altman, figura estrechamente vinculada al crecimiento de OpenAI y a la expansión mundial de ChatGPT. El proyecto obligó al actor a estudiar más de cerca el ecosistema tecnológico y las discusiones existentes alrededor del desarrollo acelerado de nuevos modelos de inteligencia artificial.

Sus declaraciones coinciden además con nuevas conversaciones que circulan en redes sociales sobre el futuro de esta tecnología. Un hilo publicado en X por Jacob Coxon, presentado como exempleado de OpenAI y Anthropic, se volvió viral después de plantear inquietudes sobre la velocidad con la que están evolucionando los sistemas de IA y el desafío que representa mantener su desarrollo bajo control.
Las afirmaciones de Coxon y la reflexión de Garfield parten de ámbitos diferentes, pero terminan confluyendo en una preocupación similar: hasta dónde puede llegar una tecnología cuyo desarrollo avanza a una velocidad extraordinaria y qué mecanismos serán necesarios para administrar sus posibles consecuencias.
Garfield, por ahora, tomó una decisión personal. Después de investigar el mundo de la inteligencia artificial para interpretar a uno de sus protagonistas más conocidos, prefirió dejar de utilizarla, convencido de que la humanidad está entrando en un terreno todavía lleno de interrogantes.