La polémica protagonizada por la comunicadora paraguaya dentro de Gran Hermano generó una fuerte reacción del público y disparó los niveles de audiencia del reality en la televisión argentina.
La participación de la comunicadora paraguaya Carmiña Masi en el reality Gran Hermano Argentina se convirtió en uno de los temas más comentados de la televisión del vecino país. La controversia que protagonizó dentro de la casa generó una enorme expectativa entre los espectadores y provocó un notable aumento en los niveles de audiencia del programa emitido por Telefe.
La situación se desató luego de que Masi realizara comentarios hacia su compañera Jenny Mavinga durante la transmisión 24/7 del reality. Las expresiones, que incluían referencias vinculadas a la época de la esclavitud, generaron una fuerte reacción del público en redes sociales y desataron un intenso debate sobre los límites del humor y los discursos dentro del programa.
A medida que la polémica crecía en internet, la expectativa también aumentó entre los seguidores del reality, que aguardaban conocer cuál sería la decisión de la producción ante lo ocurrido. El conductor Santiago del Moro anunció a través de sus redes sociales que la determinación se comunicaría en vivo durante la gala del programa.
La expectativa acumulada durante la jornada llevó a miles de espectadores a sintonizar la emisión para conocer el desenlace del conflicto. La transmisión se convirtió rápidamente en uno de los contenidos más vistos de la televisión argentina durante esa franja horaria.
Finalmente, la producción del reality confirmó la expulsión directa de Carmiña Masi, argumentando que los comentarios realizados constituían una falta grave dentro de las reglas del programa y no podían ser tolerados dentro de la convivencia en la casa.
El episodio tuvo un impacto inmediato en las mediciones de audiencia, alcanzando cerca de 18 puntos de rating, una cifra considerablemente superior a los registros recientes del programa, que venía atravesando una caída en el interés del público.
