Todo comenzó con una broma en redes sociales y terminó con Dillom sentado a la mesa de uno de sus seguidores. El artista y su guitarrista, el Gringo, aceptaron la invitación de un fan y fueron hasta su casa en Almagro para compartir una cena de milanesas.

Dillom protagonizó una de esas historias que parecen imposibles hasta que las redes sociales las convierten en realidad. Un comentario publicado por uno de sus seguidores terminó provocando un inesperado encuentro entre el músico y un fan que había asistido a numerosos conciertos suyos.
El joven contó en Twitter que tenía más de 15 remeras correspondientes a distintos shows de Dillom a los que había asistido. Al conocer el nivel de fanatismo de su hijo, su madre lanzó una frase que terminó siendo el comienzo de toda la historia: “Si tanto te gusta Dillom, invitalo a comer”.
El seguidor decidió tomárselo con humor y compartió la ocurrencia en la red social. “Sí, ma, jajajajajajaj. Ya me va a dar bola. Le preparo unos fideos y le pido que me cante mientras lavo los platos”, bromeó, sin imaginar que el mensaje terminaría llegando directamente hasta el artista.
Pero Dillom lo vio y decidió responder de una manera completamente inesperada: “Voy, amigo. ¿Dónde es?”. Lo que parecía otra interacción divertida entre un músico y uno de sus seguidores comenzó entonces a transformarse en un plan real.
Y finalmente cumplió. Dillom llegó acompañado por el Gringo, su guitarrista, hasta la casa del fan en el barrio porteño de Almagro. Allí compartieron una velada distendida que tuvo como protagonista gastronómica a una comida clásica: milanesas.
El encuentro volvió a trasladarse posteriormente a las redes sociales, donde comenzaron a circular imágenes y comentarios sobre la particular cena. La historia llamó la atención justamente porque una invitación realizada prácticamente en tono de broma terminó convirtiéndose en una noche compartida con el artista.
Dillom incluso dejó una última ocurrencia después de la comida. Al comentar la publicación sobre el encuentro, escribió: “Perdón que no te dejamos ni una para almorzar mañana”, sumándole todavía más humor a una historia que rápidamente conquistó a sus seguidores.
Así, el consejo de una madre terminó haciendo realidad algo que el fan probablemente nunca imaginó cuando escribió aquel primer tuit. Después de más de 15 remeras y numerosos conciertos, esta vez no tuvo que ir a ver a Dillom: Dillom fue directamente hasta su casa a comer milanesas.