El Museo Victoria and Albert (V&A) presenta una reconstrucción del histórico “Me at the zoo”, el primer video subido a YouTube en 2005, como parte de una muestra sobre diseño y cultura digital.
El mítico “Me at the zoo”, considerado el primer video publicado en YouTube, dio un paso inesperado: ahora forma parte de una exposición en el Victoria and Albert Museum de Londres. La pieza se exhibe como una reconstrucción de la página original de reproducción, permitiendo al público experimentar cómo lucía la plataforma en sus primeros años.
El video fue subido el 23 de abril de 2005 por Jawed Karim, uno de los cofundadores de YouTube. En apenas 19 segundos, Karim aparece frente a unos elefantes en el zoológico de San Diego, sin imaginar que ese registro casero marcaría el inicio de una revolución digital. Hasta hoy, el clip acumula cientos de millones de visualizaciones y millones de “me gusta”.
Para la muestra, el equipo de conservación digital del V&A trabajó durante 18 meses reconstruyendo la experiencia de navegación de la plataforma tal como era en 2006, basándose en la marca de tiempo más antigua documentada en línea. El objetivo no fue solo exhibir un video, sino capturar el contexto tecnológico y cultural de una era que transformó la comunicación global.

La obra forma parte de la galería “Design 1900–Now” en el V&A South Kensington, mientras que el proceso de reconstrucción se explora en el V&A East Storehouse en Stratford. La exposición integra más de 250 objetos vinculados al diseño, la tecnología y la cultura contemporánea.
Neal Mohan, actual CEO de YouTube, destacó que la iniciativa invita al público a retroceder en el tiempo y comprender el nacimiento de un fenómeno cultural que redefinió la forma de crear y consumir contenido. Lo que comenzó como un video simple y espontáneo hoy es reconocido como un hito histórico.
De un zoológico en California a las vitrinas de uno de los museos más prestigiosos del mundo, el primer video de YouTube confirma que la cultura digital también construye patrimonio. Aquellos 19 segundos ya no son solo parte de internet: son parte de la historia.
