La Albirroja comenzó el 2026 con una victoria sólida ante Grecia y dejó señales positivas en su preparación rumbo a la Copa del Mundo.
La selección paraguaya dio el primer paso del año con una victoria que invita a la ilusión, superando a Grecia por 1-0 en Atenas en el inicio de su gira europea. El equipo dirigido por Gustavo Alfaro mostró orden, intensidad y momentos de buen fútbol, en un partido que sirvió como una prueba clave de cara a lo que será el gran objetivo: el Mundial 2026.
Desde el arranque, Paraguay se plantó con personalidad en el estadio Georgios Karaiskakis, buscando protagonismo y tratando de imponer su ritmo ante un rival que también intentó hacerse fuerte de local. La Albirroja apostó por una presión alta y por la movilidad de sus mediocampistas, logrando generar situaciones y controlar varios pasajes del encuentro.
El momento más destacado de la noche llegó con una verdadera joya de Diego Gómez, quien se encargó de marcar el único gol del partido con un tiro libre que desató la euforia. El mediocampista volvió a demostrar su calidad y su capacidad para aparecer en momentos importantes, consolidándose como una de las piezas claves de este proceso.
En defensa, Paraguay también dejó una imagen sólida, con una última línea atenta y un equipo comprometido en la recuperación. El funcionamiento colectivo fue uno de los puntos más altos, reflejando el trabajo que viene realizando el cuerpo técnico en la búsqueda de una identidad clara y competitiva.
Este amistoso no solo significó una victoria, sino también una oportunidad para seguir probando variantes y darle minutos a jugadores que buscan ganarse un lugar en la lista final. Alfaro continúa afinando detalles en un plantel que mezcla experiencia con nuevas apuestas que empiezan a pedir pista.
Ahora, la Albirroja ya pone la mirada en su próximo compromiso ante Marruecos, donde buscará sostener este nivel y seguir sumando confianza. El camino hacia el Mundial está en marcha y Paraguay empieza a transitarlo con señales que entusiasman a todo un país.
