Iván Cuttier, fisicoculturista e influencer que trabaja como imagen de marcas, desató furor en una carnicería de Pedro Juan Caballero tras una jugada de marketing por el Día de los Enamorados que terminó agotando productos y sumando fans en Paraguay y Brasil.

Lo que parecía una jornada comercial más terminó convirtiéndose en un fenómeno viral. Una carnicería de Pedro Juan Caballero se vio colmada de mujeres luego de que comenzaran a circular imágenes del joven carnicero que atendía sin remera y únicamente con delantal. La propuesta, pensada como una acción especial por el Día de los Enamorados, logró captar la atención inmediata de clientas que no tardaron en acercarse al local.
Detrás del mostrador estaba Iván Cuttier, un experto en carnes que también desarrolla trabajos como modelo y es fisicoculturista. Su perfil combina conocimiento técnico del rubro con una presencia física que rápidamente generó comentarios y piropos tanto en el local como en redes sociales. La viralización fue casi automática y su nombre comenzó a multiplicarse entre seguidores nuevos de ambos lados de la frontera.
La estrategia no solo apuntó al impacto visual, sino también a una atención personalizada que, según comentaron clientas, hizo la diferencia. Iván ofreció un trato especial a las “doñas” en su día, sumando simpatía y carisma a la experiencia de compra. El resultado fue contundente: los productos cárnicos se habrían vendido en su totalidad durante la jornada.
El efecto traspasó la frontera seca y atrajo también a mujeres provenientes de Brasil, que cruzaron para conocer al ya bautizado “carnicero sexy”. En una ciudad donde el intercambio comercial binacional es constante, la acción promocional se potenció gracias a la dinámica propia de la región. Así, la carnicería no solo incrementó sus ventas, sino que también ganó visibilidad como nunca antes.
En redes sociales, los seguidores comenzaron a sumarse rápidamente al perfil del joven, dejando comentarios y compartiendo sus publicaciones. Lo que inició como una movida puntual por San Valentín terminó posicionando tanto a Iván como al establecimiento en el centro de la conversación digital. Marketing directo, impacto visual y contexto oportuno fueron la fórmula del éxito.
El caso demuestra cómo una idea creativa puede transformar un negocio tradicional en un fenómeno mediático. Iván Cuttier no solo logró vender carne, sino también construir una marca personal que ahora suma admiradoras y seguidores en Paraguay y Brasil. En Pedro Juan Caballero, la combinación de estrategia, carisma y timing perfecto encendió la chispa de un furor que todavía sigue dando que hablar.