Gracias a Netflix luego del estrenó de la serie Monstruos: La historia de Lyle y Erik Ménendez, el caso volverá a ser revisado.
Kim Kardashian, quien también es abogada, visitó a los hermanos en la cárcel y ahora solicitó que se les otorgue un nuevo juicio.
La empresaria escribió una carta publicada por NBC News y aboga por la libertad de Lyle, de 56 años, y Erik, de 53.
«Yo he pasado tiempo con Lyle y Erik. No son monstruos», dijo Kim, y los describió como hombres «nobles» y «honestos».
Aunque Kim no excusa que le hayan quitado la vida a sus padres, sí pide que su caso sea reabierto teniendo en cuenta sus testimonios de abuso.
«Se lo debemos a esos niñitos que perdieron su infancia, que nunca tuvieron la oportunidad de ser escuchados, ayudados o salvados».
«Los medios convirtieron a los hermanos en monstruos y en el centro sensacionalista: dos chicos arrogantes y ricos de Beverly Hills que matar*n a sus padres por codicia. No hubo espacio para la empatía».
Para concluir, la estrella de ‘Keeping Up With The Kardashians’ resaltó que si el caso se hubiera cometido y juzgado en la actualidad, el resultado habría sido “drásticamente diferente”.
El fiscal del distrito del condado de Los Ángeles, George Gascón, ya había mencionado antes de la petición de Kim que están revisando nuevas pruebas relacionadas con el caso y que estarían dispuestos a reevaluar su sentencia.
Lyle tenía 21 años y su hermano 18 cuando fueron condenados a cadena perpetua por quitarle la vida a sus padres José y Kitty Menéndez en 1989.