Un día como hoy, pero en 1988, el Papa Juan Pablo II hizo una visita histórica al país, logrando la canonización del primer santo paraguayo y reavivando esperanza del pueblo.
A pesar de ser días lluviosos, el 16 de mayo de 1988, el Papa aterrizó en Paraguay, y durante su estadía canonizó a Roque González de Santa Cruz en una misa llevada a cabo en el parque Ñu Guasu.
Juan Pablo II también visitó Villarrica y el Chaco Paraguayo, encontrándose personalmente con indígenas de la zona.
Muchos consideran que su visita fue un gran impulso en la búsqueda de la democracia, debido a que la iglesia no compartía las ideas del entonces presidente, Alfredo Stroessner. Incluso, varias autoridades no acudieron a una reunión con el sumo pontífice y los representantes de la sociedad civil, por temor a ser escrachados.
La próxima visita de un representante máximo de la Iglesia Católica se daría recién en el 2015, con la llegada del Papa Francisco.