La exMiss Paraguay compartió un emotivo momento con los pequeños del área de Hemato-Oncología Pediátrica y supervisó las obras del Centro de Bienestar que apadrina junto a la Fundación Maestro Cares.
Con su calidez característica y lejos del glamour de las pasarelas, Nadia Ferreira volvió a dejar huella en su país. Este viernes, la ex reina de belleza y actual embajadora de causas sociales visitó el Departamento de Hemato-Oncología Pediátrica del Hospital de Clínicas, donde compartió una mañana muy especial con niños que enfrentan tratamientos oncológicos, así como con sus familiares y el equipo médico que los acompaña día a día.
La visita no fue casual ni superficial. Ferreira, quien desde hace años impulsa acciones solidarias a través de alianzas con organizaciones benéficas, realizó un recorrido completo por el área, interactuó con los pequeños, les regaló sonrisas, palabras de aliento y hasta algunos abrazos. Lo hizo acompañada por representantes de la Fundación Maestro Cares, fundada por su esposo Marc Anthony, y de la Fundación Renací, con quienes trabaja en conjunto por el bienestar de la niñez paraguaya.
“Era lo que tenía pendiente, la visita a los niños, ellos son el futuro del país y del mundo…, ver la sonrisa de los niños, de las mamás me llena el corazón, la verdad”, expresó Nadia en una entrevista con el programa Vive la Vida de Telefuturo, visiblemente conmovida por la experiencia.

Además de acompañar a los pequeños pacientes, Nadia aprovechó su llegada a Paraguay para supervisar el avance del futuro Centro de Bienestar para niños y niñas, un ambicioso proyecto respaldado por la Fundación Maestro Cares y Fundación Renací, que busca brindar atención integral, espacios dignos y contención emocional a niños en tratamiento médico.
Con tan solo 25 años, Nadia Ferreira demuestra que su rol va mucho más allá del modelaje o la exposición mediática. Su presencia constante en causas humanitarias y su compromiso genuino con la niñez y la salud pública la posicionan como una referente joven del nuevo liderazgo solidario paraguayo.
La jornada de este viernes fue mucho más que una visita institucional: fue un encuentro cargado de humanidad, donde las miradas, sonrisas y gestos simples se convirtieron en el mejor testimonio de lo que verdaderamente importa.
