La Albirrojita no logró imponer su juego y cayó 1-2 ante la campeona asiática en el inicio del Grupo J.
La Selección Paraguaya Sub 17 debutó con derrota en el Mundial de Catar tras perder 1-2 frente a Uzbekistán, en un encuentro disputado en el Aspire Zone de Doha. El equipo dirigido por Mariano Uglessich no logró plasmar la imagen que había mostrado en los amistosos previos y terminó superado en la mayoría de los aspectos del juego. El marcador final reflejó con justicia lo ocurrido en el campo, donde la campeona asiática impuso su ritmo y precisión.
Desde el arranque, la Albirrojita mostró dificultades para salir con claridad y conectar pases entre líneas. Los laterales no lograron proyectarse, los mediocampistas carecieron de peso ofensivo y el conjunto nacional se vio superado en velocidad, fuerza y reacción. A pesar de algunos intentos aislados, el equipo no consiguió sostener la posesión ni generar peligro sostenido frente al arco rival.
En el minuto 25, Uzbekistán abrió el marcador con un potente disparo de Azizbek Abdumumino desde el borde del área. El golpe anímico fue evidente: Paraguay no encontró respuestas y terminó yéndose al descanso con un 0-2 en contra, tras otro tanto del mismo Abdumumino en tiempo agregado. El conjunto asiático aprovechó cada espacio y castigó con eficacia, mientras que los paraguayos no lograban establecer una estructura sólida.


En el segundo tiempo, Uglessich decidió realizar dos modificaciones y ajustar el esquema, buscando mayor presencia ofensiva. El cambio surtió efecto: el equipo mostró otra actitud, ganó metros y comenzó a disputar el balón con más intensidad. Sin embargo, la falta de precisión en los últimos metros volvió a ser determinante y Paraguay solo logró descontar sobre el final, gracias a un penal convertido por el capitán Alan Ledesma en el minuto 89.
Pese a la derrota, la Albirrojita mostró una leve mejoría en el complemento. La entrega, el esfuerzo y el orgullo fueron las armas con las que intentó revertir un resultado que, por el desarrollo del partido, terminó siendo lógico ante un rival superior en lo táctico y físico.
Un inicio con lecciones para mejorar
Más allá del resultado, el estreno dejó varias señales que el cuerpo técnico deberá corregir rápidamente. Los jugadores llamados a marcar diferencia, como Carlos Franco y Pedro Villalba, no lograron desequilibrar ni asumir el rol de liderazgo esperado. Además, la diferencia física con los uzbekos se notó en cada duelo individual, donde el equipo paraguayo perdió en fuerza, velocidad y resistencia.
Uzbekistán demostró por qué es la vigente campeona de Asia en la categoría. Con orden, intensidad y actitud, controló el juego desde el inicio y supo aprovechar los errores de su rival. Paraguay, en cambio, pagó caro su falta de precisión y de confianza en los primeros minutos, aspectos que deberá ajustar si quiere avanzar en el torneo.
El próximo desafío será este sábado 8 de noviembre ante Panamá, a las 12:15, en un duelo clave para seguir con chances de clasificación. El encuentro será transmitido por canal GEN, y se espera una reacción del equipo nacional tras este tropiezo inicial.
La Albirrojita buscará en ese partido reivindicarse, demostrar carácter y recuperar la identidad futbolística que la llevó hasta el Mundial. El debut dejó lecciones claras: en los torneos grandes no basta con intención, se necesita convicción, intensidad y precisión para competir al más alto nivel.
