La Albirroja femenina se consagró campeona tras vencer a Noruega en la final, coronando un torneo brillante que ilusiona al futuro del fútbol paraguayo.
La Selección Paraguaya Femenina Sub 18 se consagró campeona de la UEFA Friendship U18 tras imponerse por 1-0 ante Noruega en la gran final disputada en el complejo TFF Riva Facilities, en Turquía. El equipo nacional firmó una actuación sólida de principio a fin, cerrando el certamen con una victoria ajustada pero merecida que le permitió quedarse con el título internacional.
El único gol del encuentro llegó a los 75 minutos gracias a Alison Bareiro, quien volvió a aparecer en un momento clave para inclinar la balanza a favor de la Albirroja. Su tanto no solo definió el partido, sino que también reflejó el gran nivel individual y colectivo que mostró Paraguay a lo largo de toda la competencia.
El camino hacia el campeonato estuvo marcado por un rendimiento contundente en la fase de grupos. El debut fue con triunfo 3-1 ante Turquía, luego llegó un empate sin goles frente a Marruecos y un cierre demoledor con goleada 7-0 sobre Uzbekistán. Esa regularidad fue clave para que el equipo llegara fortalecido a la instancia decisiva.
Florencia Cáceres por su parte cumplió un rol clave como capitana de la Albirroja Sub 18, liderando al equipo con carácter, orden y una presencia constante en el mediocampo. Más allá de su aporte futbolístico, fue una voz de referencia dentro de la cancha, marcando el ritmo del juego y transmitiendo seguridad en los momentos más exigentes del torneo. Su liderazgo fue fundamental para sostener la intensidad y la concentración del equipo a lo largo de la competencia, consolidándose como una pieza esencial en la conquista del título.



Además del título, Paraguay también se destacó en lo individual. La arquera Tamara Amarilla fue elegida como la mejor del torneo, mientras que Alison Bareiro terminó como una de las goleadoras con cuatro tantos, consolidándose como una de las figuras del certamen.
El equipo dirigido por Luiz Guimarães dejó una imagen muy positiva, mostrando carácter, disciplina táctica y talento joven que invita a soñar en grande. Este logro no solo representa un trofeo, sino también una señal clara del crecimiento del fútbol femenino paraguayo en el plano internacional.
