Con el corazón guaraní a tope y el sueño mundialista más vivo que nunca, Paraguay va con garra y poderío a enfrentar a Bolivia en El Alto.
La Albirroja, liderada por el estratega argentino Gustavo Alfaro, llega a este partido crucial con la confianza intacta tras un invicto que marcó un cambio radical en las eliminatorias.
De estar al borde de la eliminación a ser uno de los candidatos serios en la pelea por un lugar en el Mundial, Paraguay ha resurgido con fuerza y garra.
Con 16 puntos en el bolsillo y una racha de cinco partidos sin conocer la derrota, el equipo guaraní tiene claro que vencer en la altura es más que una obligación: es una promesa hecha a todo un país.

Para este desafío, Alfaro prepara seis cambios en el equipo titular respecto al que plantó frente a Argentina. Entre las modificaciones, destacan dos nombres que despiertan entusiasmo y curiosidad: Matías Galarza y Alex Arce. Galarza, mediocampista de 22 años y jugador de Talleres de Córdoba, será titular en un partido que toca sus raíces. De padre boliviano y nieto del legendario Arturo Galarza, este encuentro tiene para él un significado especial: enfrentar al país de sus orígenes defendiendo los colores de la Albirroja. Una historia que mezcla orgullo y emoción, y que lo convierte en un símbolo de lo que representa esta selección: la unión de pasado, presente y futuro.

Por otro lado, Alex Arce, delantero de la Liga de Quito, sorprende al quedarse con la titularidad en lugar de Alfio Oviedo. Su inclusión refuerza el ataque de un equipo que sabe que no puede darse el lujo de especular. Antonio Sanabria, quien arrancó frente a Argentina, cederá su lugar en un movimiento que busca frescura y efectividad en la ofensiva. Alfaro apuesta a lo grande y confía en el talento joven para superar el desafío de los 4.150 metros sobre el nivel del mar.

El probable equipo que saldrá al campo refleja el equilibrio que Alfaro busca: experiencia y juventud, fuerza y creatividad. Paraguay se planta con: Roberto Fernández; Fabián Balbuena, Gustavo Gómez, Junior Alonso, Juan José Cáceres y Agustín Sández; Mathías Villasanti, Matías Galarza, Diego Gómez, Miguel Almirón y Alex Arce.

Con el aliento de toda la nación y una clara mentalidad ganadora, la Albirroja llega a este encuentro sabiendo que está en juego mucho más que tres puntos. Un triunfo no solo los consolidaría en los puestos de clasificación directa, sino que también fortalecería la conexión entre el equipo y el pueblo paraguayo, que vuelve a soñar con los colores guaraníes brillando en un Mundial.

Cada pelota que se dispute, cada pase y cada gol serán un mensaje al mundo: Paraguay no se rinde. Este martes, la Albirroja no solo desafía la altura, desafía a la historia. Y lo hace con el corazón en la mano y los sueños bien altos.
¡Vamos, Paraguay! El Mundial está cada vez más cerca. ¡La garra guaraní nunca falla!