El club más representativo de la “República de Luque” celebra un nuevo aniversario cargado de historia, identidad popular y un legado que va mucho más allá de los títulos.
Este jueves, la ciudad de Luque vuelve a vestirse de azul y amarillo para celebrar con orgullo los 104 años de vida institucional del Sportivo Luqueño, una de las entidades más queridas y representativas del fútbol paraguayo. Fundado el 1 de marzo de 1921, el club nació con un fuerte sentido de unión social, cuando el sacerdote Pantaleón García promovió la fusión de tres equipos locales —Marte Atlético, Vencedor y General Aquino— para conformar una sola institución que representara a todo el pueblo. Así nació el Sportivo Luqueño, un club de masas que rápidamente se convirtió en símbolo de identidad para generaciones enteras de luqueños.
Desde entonces, muy pocas ciudades del país han demostrado una identificación tan profunda y emocional con su club como lo ha hecho Luque con su querido Sportivo. La ciudad entera se reconoce en sus colores, en su historia, en su hinchada, y en su inconfundible apodo: el Kure Luque, que late en cada rincón de la “República de Luque”.
A lo largo de su historia, Luqueño tuvo momentos memorables. Fue campeón de la División de Honor en 1951 y 1953, además de lograr lo que muchos consideran un “medio título” en el Torneo Apertura 2007, que no fue reconocido oficialmente por la APF al no definirse aún campeonatos semestrales en ese entonces. Además, el club suma cuatro coronas de la Segunda División (1924, 1956, 1964 y 1968), mostrando su capacidad de volver siempre al ruedo en los momentos más difíciles.
En el plano internacional, Sportivo Luqueño no se ha quedado atrás. Ha participado en tres ediciones de la Copa Libertadores (1976, 1984 y 2008), dos de la extinta Copa Conmebol (1993 y 1997), y siete en la Copa Sudamericana (2015 —donde fue semifinalista—, 2016, 2017, 2018, 2020, 2024 y 2025), llevando el nombre de Luque a escenarios internacionales y dejando huella con su estilo aguerrido y fiel a su esencia.

Entre las grandes figuras que ha dado el club, destaca sin lugar a dudas Julio César Romero, el inolvidable “Romerito”, quien surgió de la cantera auriazul y brilló tanto en la selección paraguaya como en clubes del exterior. Su legado deportivo lo llevó también al terreno dirigencial, donde sigue vinculado al club que lo vio nacer como futbolista.
Desde Celestino Agüero, su primer presidente, hasta Hugo Daniel Rodríguez, el actual, Sportivo Luqueño ha sido más que un club: ha sido un espacio de pertenencia, de resistencia, de alegría popular y de memoria colectiva. Sus conquistas pueden ser modestas en número, pero su impacto en la cultura popular paraguaya es inmenso e incuestionable.
Hoy, a 104 años de su fundación, Luque celebra con emoción a su emblema deportivo, ese que ha sobrevivido a los vaivenes del fútbol con el corazón intacto y el aliento de un pueblo que lo sigue con devoción. Porque el Sportivo Luqueño no se mide solo por títulos, sino por el amor que despierta. Y ese amor, después de más de un siglo, sigue más vivo que nunca.
