El histórico goleador paraguayo confía en el nivel actual de la Albirroja y asegura que, de cara al Mundial 2026, el equipo tiene argumentos para superar lo logrado en Sudáfrica 2010.
Óscar “Tacuara” Cardozo no dudó en expresar su optimismo sobre el presente y el futuro de la Selección Paraguaya. El exdelantero, referente histórico de la Albirroja, sostuvo que el plantel actual tiene condiciones suficientes para aspirar a algo incluso mayor que la recordada campaña de Sudáfrica 2010, cuando Paraguay alcanzó los cuartos de final del Mundial.
“Creo que se puede superar lo de Sudáfrica por el nivel de los muchachos”, afirmó con convicción. Para Cardozo, el crecimiento individual de varios futbolistas en el exterior es un factor determinante que alimenta la ilusión. La experiencia y el roce internacional aparecen como pilares fundamentales en esta nueva etapa.
El exgoleador destacó especialmente que varios de los convocados son figuras en sus respectivos clubes europeos. “Están jugando superbien en sus clubes y eso me da mucha confianza”, señaló en declaraciones radiales, subrayando que el rendimiento sostenido en ligas competitivas puede marcar la diferencia en torneos de máxima exigencia.
Además del talento individual, Cardozo resaltó el trabajo del entrenador Gustavo Alfaro. Según su visión, el técnico logró cambiar la mentalidad del grupo y fortalecer el aspecto anímico del equipo. “El profe les llegó a los jugadores, es un buen entrenador y psicólogo”, comentó, valorando el impacto del cuerpo técnico en la cohesión del plantel.
La comparación con Sudáfrica 2010 no es menor, ya que aquella generación dejó una huella profunda en la historia del fútbol paraguayo. Sin embargo, para “Tacuara”, esta nueva camada tiene herramientas distintas y una mentalidad renovada que podría llevar a la Albirroja aún más lejos en el próximo desafío mundialista.
Con fe y respaldo al proceso actual, Cardozo encendió la ilusión de los hinchas. El mensaje es claro: el recuerdo del 2010 inspira, pero el objetivo ahora es superarlo y escribir un nuevo capítulo destacado en la historia de Paraguay en los Mundiales.
