La segunda jornada del Asunciónico 2026 fue una celebración total del pop en todas sus formas, con un lineup dominado por figuras femeninas que ofrecieron shows vibrantes, emotivos y cargados de identidad. El Parque Olímpico se convirtió en un escenario de brillo, diversidad y conexión con el público.

El Día 2 del Asunciónico se vivió como una experiencia completamente distinta a la jornada inaugural, apostando por una diversidad sonora que, si bien incluía distintos géneros y estilos, estuvo atravesada por una fuerte presencia femenina que marcó el pulso de toda la jornada. Desde temprano, el Parque Olímpico se llenó de un público que no solo fue a ver shows, sino a formar parte del espectáculo, con outfits cuidadosamente pensados, pancartas creativas y una estética cargada de brillo que reflejaba el espíritu pop que dominó la fecha.
La jornada comenzó bajo un intenso calor con la participación de talentos nacionales como 411y y Aleshit, quienes lograron convocar a un público importante desde las primeras horas. Con propuestas escénicas que combinaban música en vivo, performers y coreografías, ambas artistas lograron instalar una energía inicial que fue creciendo progresivamente a lo largo del día, marcando el protagonismo local dentro de un lineup cargado de figuras internacionales.




El primer gran impacto internacional llegó con Six Sex, quien desafió el clima y elevó la temperatura del festival con una presentación provocadora, cargada de actitud y presencia escénica. Luego fue el turno de The Warning, el power trío mexicano que aportó la dosis rockera de la jornada con un show potente, dominado por riffs pesados y una energía que rompió momentáneamente con la línea pop dominante.




A medida que avanzaba la tarde, el predio comenzaba a colmarse y la expectativa crecía con la llegada de Addison Rae, una de las figuras más virales del pop actual. Su show fue una mezcla de elegancia, sensualidad y referencias culturales, con una puesta minimalista pero cinematográfica que capturó la atención del público. La artista no solo cantó, sino que también interactuó de manera directa con sus fans, bajando del escenario y generando un vínculo cercano que marcó uno de los momentos más conectados de la jornada.
Uno de los puntos más altos de la noche llegó con Doechii, quien protagonizó un momento histórico al convertirse en la primera rapera estadounidense en presentarse en Paraguay. Su show fue explosivo, teatral y cargado de personalidad, con una estética visual única y una propuesta musical que combinó fuerza, humor y crítica social. Su presencia confirmó su lugar como una de las artistas más relevantes del momento.



Luego fue el turno de Lorde, una de las artistas más esperadas del festival, quien ofreció un show íntimo, introspectivo y profundamente emocional. La neozelandesa conectó con el público desde lo más personal, recorriendo distintas etapas de su carrera con una propuesta escénica que mezcló música y teatralidad. Su actuación, marcada por momentos de vulnerabilidad y fuerza, fue una de las más celebradas de la noche.



El cierre quedó en manos de Sabrina Carpenter, quien desplegó un espectáculo completo, cargado de concepto, ironía y sofisticación. Con una estética inspirada en los años sesenta y una propuesta audiovisual cuidada al detalle, la artista ofreció un show dinámico, divertido y altamente coreográfico. Canciones como “Please Please Please” y “Espresso” marcaron el punto más alto de una jornada que terminó con el público completamente entregado.
El momento más viral de todo el festival también llegó de la mano de Sabrina al arestar a un afortunado fan de Tobatí.
El Asunciónico, en este segundo día, volvió a demostrar su capacidad de reinventarse y ofrecer experiencias distintas dentro de un mismo festival. La jornada no solo celebró el pop, sino también la diversidad, la identidad y el rol protagónico de una nueva generación de artistas y fans que encuentran en este espacio una forma de expresión colectiva.







