Un nacimiento en libertad marca un hito histórico en la recuperación de la especie más emblemática del monte.

Por primera vez en 35 años, nació un yaguareté en libertad en el Chaco argentino. La gran noticia fue confirmada tras una observación directa en el Parque Nacional El Impenetrable, donde Nalá, una hembra liberada en 2023, fue vista junto a su cría a orillas del río Bermejo. La imagen que lo cambió todo fue captada el pasado 30 de julio por los guías Pablo Luna y Darío Soraire desde una lancha, mientras navegaban por la zona en plena tarea de monitoreo.
La escena, tan simple como trascendental, llegó para confirmar lo que los científicos ya venían sospechando desde hacía meses: Nalá estaba criando. Huellas diminutas en los senderos, señales de lactancia y la inusual permanencia de la madre en un mismo territorio, según los datos del collar satelital que lleva puesto, ya encendían las alertas positivas entre los investigadores del programa de reintroducción.
Este programa, que busca restaurar al yaguareté en la región chaqueña, es impulsado por Fundación Rewilding Argentina junto con Parques Nacionales y el gobierno del Chaco, y comenzó formalmente en 2019. En ese entonces, el gran protagonista era Qaramta, un macho silvestre detectado en El Impenetrable, cuya presencia abrió la puerta para pensar en la posibilidad de repoblar con individuos nacidos en cautiverio. A él se sumó Tania, una hembra criada bajo supervisión humana, con quien inició un proceso reproductivo pionero.
Nalá es hija de Tania, y representa la primera generación nacida en cautiverio que fue reintroducida con éxito al entorno natural. Su adaptación fue gradual, siguiendo protocolos de manejo estricto, para garantizar su supervivencia y naturalización del comportamiento. Liberada hace poco más de un año, logró establecer su propio territorio y ahora, con este nacimiento, se convierte en una verdadera madre fundadora de la nueva población chaqueña.
El evento no solo representa un avance científico y conservacionista: es también un símbolo de esperanza. El yaguareté (Panthera onca), considerado el felino más grande de América y uno de los predadores tope más importantes del continente, está en peligro crítico de extinción en la Argentina. Su número se estima en menos de 250 individuos en todo el país, y su presencia había desaparecido completamente del Chaco desde 1990.
Hoy, esa realidad empieza a cambiar. El monte vuelve a latir con el rugido de un cachorro libre. Un renacer silencioso, pero cargado de significado, que habla de lo que la ciencia, la voluntad política y el compromiso ambiental pueden lograr cuando trabajan juntos.
Las autoridades del parque mantienen en reserva el sexo del cachorro y su localización exacta, para proteger su desarrollo. Mientras tanto, continúan los monitoreos y las acciones de preservación en la zona. El futuro del yaguareté está lejos de estar asegurado, pero con cada paso como este, el camino se vuelve un poco más posible.