El arquero, tras años de espera y varias cesiones, tendrá la responsabilidad de custodiar el arco franjeado.
Después de mucho tiempo aguardando su momento, Marino Arzamendia finalmente tendrá su chance en Olimpia.
El arquero, que se formó en el club pero nunca había tenido minutos oficiales en Primera División con el Decano, se perfila como el titular tras la grave lesión de Gastón Olveira, quien sufrió una fractura de peroné y estará fuera de las canchas durante todo el primer semestre del 2025.

Un largo camino antes de llegar a la gran oportunidad
A pesar de haber surgido en las inferiores del Franjeado, Arzamendia tuvo que buscar minutos en otros equipos.
Su debut en Primera División se dio en el 2018 con Deportivo Santaní, cuando Olimpia decidió cederlo para que ganara experiencia.
Desde entonces, su carrera ha estado marcada por múltiples préstamos, pasando por Sportivo Luqueño en 2019, 12 de Octubre de Itauguá y San Lorenzo en 2020, Resistencia en 2023 y, más recientemente, Chacarita Juniors de Argentina.
Ahora, tras siete años de idas y vueltas, el arquero de 27 años regresa a la institución que lo vio crecer, pero esta vez con la enorme responsabilidad de ser el dueño del arco en un momento clave para Olimpia.

El gran desafío
Si bien su experiencia en diferentes clubes le ha permitido ganar rodaje, vestir la camiseta de Olimpia en un torneo oficial es un reto completamente distinto.
La presión de estar bajo los tres palos del Decano y la necesidad de responder con seguridad serán pruebas determinantes para su futuro.
El fútbol da revanchas, y esta puede ser la gran oportunidad de Arzamendia para demostrar que está a la altura de Olimpia.
¿Aprovechará su chance o la incertidumbre volverá a rodear el arco franjeado?