La FIFA celebra su aniversario número 121 desde su fundación en 1904. Nació con 7 países firmantes y hoy tiene más afiliados que la ONU.
El 21 de mayo de 1904, en una reunión celebrada en París, se firmó un acuerdo que cambiaría para siempre la historia del deporte más popular del planeta. Representantes de Francia, España, Países Bajos, Bélgica, Dinamarca, Suecia y Suiza fundaron oficialmente la Fédération Internationale de Football Association (FIFA), con el objetivo de regular, unificar y expandir el fútbol más allá de las fronteras nacionales.
Hoy, 121 años después, la FIFA es mucho más que un ente rector: es una potencia global que agrupa a 211 asociaciones afiliadas, superando incluso a las 193 naciones miembros de las Naciones Unidas. Desde su sede actual en Zúrich, Suiza, la organización regula el desarrollo del fútbol en todos los continentes, abarcando desde la Copa Mundial hasta los torneos juveniles, futsal, fútbol playa y el fútbol olímpico, en alianza con el COI.
Con el paso del tiempo, la FIFA fue consolidando su rol como árbitro del juego y promotor del deporte, formando parte del International Football Association Board (IFAB), organismo responsable de establecer y modificar las reglas oficiales del fútbol. Su influencia no se limita al terreno de juego: hoy también gestiona inversiones en infraestructura, programas de desarrollo en países en vías de crecimiento deportivo, campañas de inclusión, educación y equidad de género dentro del fútbol.
A lo largo de su historia, la FIFA atravesó momentos de gloria y controversia. Escándalos de corrupción sacudieron sus estructuras internas en años recientes, pero la organización logró mantenerse en pie y reconfigurar su imagen. Bajo la presidencia actual de Gianni Infantino, la entidad ha impulsado reformas y ampliado el alcance de sus competencias, incluyendo la expansión del Mundial masculino a 48 equipos para 2026 y el creciente impulso al fútbol femenino.
Desde su nacimiento con apenas siete países europeos hasta convertirse en una red global que abarca cada rincón del mundo, la FIFA ha sido clave en la evolución del fútbol como fenómeno cultural, social y económico. Más de un siglo después de su fundación, su aniversario no es solo un número: es un reflejo de cómo una pasión colectiva puede transformarse en un lenguaje universal, en el que todos jugamos, hablamos y soñamos en el mismo idioma.
