Con tan solo 21 años, Julio Enciso se metió en la historia grande del fútbol paraguayo: Su tanto ante Uruguay no fue uno más, fue el gol número 1.000 de la Selección Paraguaya.
Julio Enciso está escribiendo su propia historia con la camiseta de la Selección Paraguaya, pero también empieza a formar parte de los capítulos más gloriosos del fútbol guaraní.
Este jueves, en la victoria por 2-0 sobre Uruguay en un Defensores del Chaco colmado, el joven delantero anotó desde el punto penal y selló un resultado clave rumbo al Mundial 2026.
Pero no fue cualquier gol: Fue el gol número 1.000 en toda la historia de la Albirroja.
Desde su primer partido oficial en 1919, la Selección Paraguaya ha disputado un total de 790 compromisos, entre amistosos, torneos oficiales, Copa América, Eliminatorias y Mundiales.
A lo largo de más de un siglo, anotó goles históricos, emocionantes y memorables… y ahora, con ese penal ejecutado con firmeza y temple por Julio Enciso, alcanzó una cifra redonda que marca un hito: 1.000 gritos de gol.
Las estadísticas completas reflejan un largo recorrido: 275 victorias, 210 empates, 305 derrotas, 1.000 goles a favor y 1.119 en contra.
Pero más allá de los números, este tanto tiene un valor simbólico incalculable.
Porque llega en el marco de una gran campaña en las Eliminatorias Sudamericanas bajo el mando de Gustavo Alfaro, con un equipo que vuelve a ilusionar a todo un país.
Enciso, que vive un momento fantástico tanto a nivel personal como profesional, confirmó con su gol que está llamado a ser protagonista de esta nueva era.
Primero, generó el penal con una presión intensa sobre Ronald Araújo; luego, tomó la responsabilidad y lo ejecutó con frialdad para sentenciar el partido y entrar directamente a la historia.
La imagen de Julio levantando los brazos tras convertir, con el grito de todo el Defensores acompañando, quedará grabada como la postal de este gol 1.000.
Y es también un símbolo del momento que vive esta Albirroja: joven, valiente y decidida a volver al lugar del que nunca debió salir.
Julio Enciso no solo marcó un gol. Marcó una era.
