La Cámara de Senadores entregó una distinción póstuma de Maestra del Arte Paraguayo a la actriz Ana Ivanova, en un emotivo acto que recordó su legado imborrable en las artes escénicas del país.

En la mañana de este miércoles, la emoción atravesó los muros del Congreso Nacional con un homenaje que trascendió los protocolos: Ana Ivanova Villagra Lovera, actriz, docente y gestora cultural, fue distinguida de manera póstuma como “Maestra del Arte” por el Centro Cultural de la República El Cabildo, en una ceremonia impulsada por la Cámara de Senadores.
Con apenas 51 años al momento de su partida en marzo pasado, Ana dejó una marca profunda en el teatro, el cine, la televisión y en cada rincón donde el arte paraguayo luchó por respirar. Su madre, Delia Lovera, recibió el reconocimiento en su nombre, acompañada por autoridades legislativas y culturales que recordaron con admiración su vida y obra.
El presidente del Senado, Basilio Núñez, fue quien dio apertura al acto destacando que Ana Ivanova “deja un legado invaluable” y evocó su compromiso con la cultura nacional. Varios senadores se sumaron con palabras sentidas. Rafael Filizzola subrayó que Ana veía al arte como una herramienta de cambio social: “Para ella, la cultura no era un lujo, era una necesidad para transformar el país”.

La senadora Blanca Ovelar destacó su carácter multifacético: “Fue actriz de teatro, cine, televisión. Fue una verdadera maestra de las artes escénicas, una figura inspiradora”. También resaltó su paso por escenarios internacionales y lamentó que, de haber tenido más oportunidades, Ana “era digna de ser una estrella de Hollywood”.
Celeste Amarilla, Lizarella Valiente y Eduardo Nakayama también compartieron su admiración y reconocieron su influencia sobre generaciones de artistas. La senadora Valiente, quien trabajó con Ana en televisión, resaltó su generosidad y liderazgo natural: “Nos hacía sentir que podíamos lograr todo lo que ella logró”.
El senador Ever Villalba recordó su paso por Pilar, donde conoció a Ana como estudiante y compañera: “Era motivadora, lectora incansable, amante del deporte y siempre presente para sus amigos”.

El acto también sirvió de plataforma para reclamar un tema pendiente: la implementación efectiva de la Ley 4199/10, que garantiza un seguro social para artistas independientes. La senadora Valiente prometió avanzar en este punto: “Los actores merecen ser dignificados en su trabajo, antes, durante y después de su carrera”.
Con este reconocimiento, el Congreso salda una deuda con una mujer que vivió para el arte, con pasión, ética y un compromiso inquebrantable con su gente. Ana Ivanova no solo fue una gran actriz: fue, y será siempre, un emblema de lo que puede lograrse cuando el talento se combina con coraje.