El artista paraguayo que conquistó el mundo nació un 21 de Junio y su legado sigue más vivo que nunca.
Un día como hoy, pero en 1926, nacía en Altos, Departamento de Cordillera, Luis Osmer Meza, el hombre que el mundo conocería como Luis Alberto del Paraná, uno de los artistas paraguayos más grandes de todos los tiempos.
Músico, cantante, compositor e intérprete, su nombre sigue siendo sinónimo de orgullo nacional.
Si estuviera vivo, hoy estaría celebrando su cumpleaños número 99, y aunque partió físicamente hace más de cinco décadas, su música aún resuena con fuerza.
Luis Alberto del Paraná fue pionero entre los artistas latinoamericanos en abrirse paso en los escenarios más exigentes de Europa durante las décadas de los sesenta y setenta.
Su presencia era magnética, su voz, inconfundible.
Supo llevar los sonidos del Paraguay —el arpa, la guitarra, la polca, la guarania— a públicos de todo el mundo con una elegancia y una potencia que cruzaron fronteras.
A lo largo de su carrera, grabó más de 500 canciones en 51 discos y visitó más de 76 países, dejando una huella imborrable en los cinco continentes.
Su trayectoria fue tan impresionante como singular: Fue uno de los pocos artistas paraguayos que alcanzó fama real fuera del país en una época donde eso era casi imposible.
Supo representar no solo a su tierra, sino también a toda Latinoamérica, convirtiéndose en un embajador cultural antes de que esa figura existiera formalmente.
El 15 de Septiembre de 1974, su luz se apagó en Londres, pero su legado sigue iluminando generaciones.
Su música forma parte de la memoria sonora del Paraguay y cada 21 de Junio —día de su nacimiento— se convierte en una fecha para recordar, valorar y revivir su obra.
Hoy, mientras en todo el país se celebran fiestas de San Juan, también vale la pena hacer una pausa para homenajear a este ícono que nació un día como hoy y que, con su talento, llevó al Paraguay al escenario global.
Luis Alberto del Paraná no solo fue un artista: Fue y es parte del alma musical del país.
