Con más de un petabit por segundo, Japón alcanzó una velocidad de conexión que permitiría descargar todo Netflix en un segundo. Un logro que cambia las reglas del juego.

El país del sol naciente lo volvió a hacer. Japón, líder mundial en innovación tecnológica, acaba de dar un paso colosal en el futuro de las telecomunicaciones. El Instituto Nacional de Tecnología de la Información y las Comunicaciones (NICT) logró lo impensable: transmitir datos a una velocidad de 1,02 petabits por segundo.
Para ponerlo en perspectiva: eso es más de un millón de gigabits por segundo, o dicho de forma más digerible, 16 millones de veces más rápido que la velocidad promedio de Internet en América Latina. Con esa velocidad, podrías descargar todo el catálogo de Netflix en menos de un segundo. Literal.
Este récord se logró usando un sistema de transmisión por fibra óptica con múltiples núcleos y longitudes de onda, lo que permite enviar cantidades monstruosas de datos al mismo tiempo, sin perder calidad ni velocidad.
El avance no solo es impresionante por la cifra, sino por lo que representa: una posible revolución en el consumo de datos, en una era donde el streaming, el gaming online, la inteligencia artificial y el metaverso demandan conexiones cada vez más potentes.
Aunque esta tecnología todavía no está lista para llegar a nuestros hogares, abre la puerta a una nueva generación de Internet más rápida, más estable y preparada para lo que viene. Porque si algo queda claro es que Japón ya está jugando en el futuro.