El entrenador de la Albirroja se quebró en la previa del decisivo duelo ante Ecuador y habló de su conexión emocional con el país y su gente.
La Selección Paraguaya se juega este jueves uno de los partidos más importantes de los últimos años, buscando la clasificación al Mundial 2026 ante Ecuador. Sin embargo, antes de que ruede la pelota, el entrenador Gustavo Alfaro dejó un momento que conmovió a todos en la conferencia de prensa previa.
El técnico argentino, que suele mostrar un carácter firme y templado, no pudo contener las lágrimas al hablar de su vínculo con el pueblo paraguayo. En un pasaje muy emotivo de su declaración, la voz se le quebró y debió pausar sus palabras antes de continuar.
“Tenía la piel de cocodrilo decía yo, no hay flecha que me entre decía… hasta que llegué a Paraguay. Paraguay me rompió esa estructura y me volvió un tipo muy vulnerable, muy humano”, expresó Alfaro visiblemente emocionado.
El DT destacó que su estadía en el país lo transformó, mostrándole un lado más sensible que él mismo creía oculto. “Uno se conmueve mucho con los gestos de amor y humildad de toda la gente”, agregó mientras recibía aplausos de los presentes.
Alfaro comentó que para el partido decisivo tendrá el respaldo de sus familiares más cercanos, quienes estarán en el estadio para acompañarlo en este momento crucial de su carrera y de la Selección Paraguaya.
Más allá de lo futbolístico, el entrenador aprovechó para agradecer al país por el cariño recibido incluso en los momentos difíciles. “En lugar de recibir las gracias, yo debo agradecer al pueblo guaraní por brindarme todo el calor, hasta en los peores escenarios”, señaló.
Sus palabras generaron un profundo impacto en redes sociales, donde hinchas y periodistas destacaron la sinceridad y humanidad del técnico. Muchos señalaron que esta conexión es parte del resurgimiento anímico que vive la Albirroja en estas Eliminatorias.
El momento también sirvió como inyección de motivación para los jugadores y el cuerpo técnico. La emoción de Alfaro refleja el compromiso y el sentido de pertenencia que ha logrado generar en un plantel que está a un paso de cumplir el objetivo.
A horas del encuentro, el país entero se encuentra expectante. Lo que ocurra en Quito puede devolver a Paraguay a un Mundial después de 16 años, y las palabras de su entrenador alimentan el sentimiento de unión nacional que rodea este decisivo partido.
Con la conferencia de Alfaro, el ambiente se llenó de emoción y esperanza. La Albirroja está lista para dejarlo todo en la cancha y el técnico, que hoy mostró su costado más humano, será el primero en empujar al equipo hacia el sueño de la clasificación.
