Santa Clara y Monseñor Lasagna, cara a cara por la gloria. Dos colegios emblemáticos se miden en una definición cargada de emoción, orgullo y espíritu deportivo.
El fútbol de los exalumnos vuelve a encender pasiones. La Copa Casillero del Diablo llega a su punto culminante con un duelo que promete historia: Santa Clara y Monseñor Lasagna se enfrentan por el título este sábado 18 de octubre, desde las 21:00, en el Club Deportivo Recoleta. Dos equipos con garra, talento y una hinchada que no deja de alentar se verán las caras por el trofeo que simboliza mucho más que una copa: representa el honor, la amistad y el legado escolar que los une.
El primer capítulo de la final dejó todo abierto. En el partido de ida, disputado el 11 de octubre, Monseñor Lasagna se impuso por 2-0, demostrando fuerza y contundencia, pero sin confiarse de cara a la revancha. Del otro lado, Santa Clara se prepara para revertir la historia ante su gente, en una noche que promete emociones intensas y fútbol de alto nivel.
Cada jugada, cada gol y cada aplauso en las gradas han reflejado el espíritu con el que se vive este torneo. Entre abrazos, cánticos y brindis con Casillero del Diablo, la Copa volvió a reunir a generaciones que mantienen viva la pasión por el fútbol, demostrando que el deporte sigue siendo un punto de encuentro, una excusa perfecta para celebrar la amistad y la competencia sana.
El campeonato de exas ya se consolidó como una tradición en Asunción, donde el compañerismo y la nostalgia se combinan con el profesionalismo de una organización impecable. En esta edición, los colegios finalistas han mostrado no solo calidad en la cancha, sino también el valor de representar a sus instituciones con orgullo y compromiso.

La gran revancha
En la previa del partido decisivo, Mario Morínigo, jugador de Monseñor Lasagna, destacó la importancia de mantener la concentración. “Fue un partido durísimo frente a un equipo muy respetable, que llegó a la final tras una gran remontada en semifinales. Dimos todo y logramos una ventaja importante, pero todavía no es nada. Allá debemos jugar con la misma actitud para asegurar un resultado positivo”, expresó.
El futbolista agregó que el grupo atraviesa un gran momento tanto dentro como fuera de la cancha. “Nuestro equipo está formado por lo mejor que tiene Monseñor: jugadores comprometidos, unidos y con una meta clara. Queremos coronar todo este esfuerzo con el campeonato que tanto deseamos”, aseguró.
La expectativa es enorme y el ambiente promete ser una verdadera fiesta. El duelo no solo definirá al campeón paraguayo, sino también al representante que viajará a Lima, Perú, para disputar la final sudamericana, un sueño compartido por ambos planteles.

El espíritu de la Copa Casillero del Diablo
Más allá del resultado, la Copa Casillero del Diablo se ha convertido en un espacio de encuentro donde el deporte se mezcla con la amistad, la competencia con la alegría y cada gol se celebra como un brindis bien servido. Este torneo impulsa un mensaje de unión y camaradería, reforzando el vínculo entre generaciones que comparten una misma pasión.
Además de la competencia, los equipos y aficionados disfrutan de beneficios exclusivos, como el 25 % de descuento en todas las tiendas Biggie Express hasta octubre de 2025, un incentivo adicional que premia a los participantes y seguidores de esta verdadera fiesta del fútbol escolar.
Así, el torneo reafirma su esencia: una competencia que une generaciones, despierta pasiones y demuestra que el fútbol, al igual que un buen vino, se disfruta mejor cuando se comparte.

Con más de 130 años de historia y presencia en 140 países, Casillero del Diablo mantiene una fuerte conexión con el fútbol a nivel mundial. En Paraguay, de la mano de Ramírez Díaz de Espada ICSA, la marca ha sabido trasladar ese espíritu al plano local, impulsando experiencias que van más allá del producto: historias que nacen en la cancha, se celebran entre amigos y perduran en la memoria.