Tras su explosiva presentación en el Super Bowl, Bad Bunny logró un hito histórico al ingresar 34 canciones en el Top 200 de Spotify Estados Unidos, con DTMF posicionándose como la más escuchada del país.
La actuación del artista puertorriqueño en el escenario más visto del planeta no solo generó conversación en redes sociales, sino que también tuvo un impacto directo y contundente en las plataformas digitales. Horas después de su aparición en el Super Bowl, el nombre de Bad Bunny dominaba las listas y los rankings más importantes del mercado estadounidense.
El llamado “Conejo” consiguió que 34 de sus canciones ingresaran simultáneamente al Top 200 de Spotify en Estados Unidos, una cifra que marca un antes y un después en la industria musical. Este número no solo refleja la magnitud de su fanbase, sino también el alcance global que hoy tiene la música urbana latina.
Entre todos los temas, DTMF se convirtió en el gran protagonista al posicionarse en el puesto número uno de lo más escuchado en el país. El tema lideró el ranking en uno de los mercados más competitivos del mundo, confirmando el poder de convocatoria y reproducción que tiene el artista tras cada aparición pública de alto impacto.
El récord adquiere aún más relevancia al compararlo con otros gigantes de la música internacional. Ni Drake ni Taylor Swift, quienes hasta ahora compartían marcas similares en cantidad de canciones dentro del ranking, habían logrado colocar tantas simultáneamente en el Top 200 estadounidense.
Este nuevo logro consolida a Bad Bunny como una de las figuras más influyentes de la música contemporánea. Su presencia en el Super Bowl no fue solo un espectáculo televisivo, sino una estrategia que se tradujo en números históricos y en una demostración clara de su dominio en el streaming.
Con este récord, el artista reafirma su lugar en la cima de la industria y demuestra que cada paso que da, especialmente en escenarios de alcance mundial, tiene repercusiones inmediatas. Lo que parecía una simple presentación se convirtió en un fenómeno estadístico que ya forma parte de la historia de Spotify en Estados Unidos.