La obra protagonizada por Lali González, Andrea Quattrocchi, Ato Gómez y Guadalupe Lobo se presenta en un natatorio real, combinando teatro, sonido y agua en una propuesta sensorial única.

La experiencia teatral Subacuática ya se presenta en Paraguay con una propuesta que rompe los esquemas tradicionales de puesta en escena. Bajo la dirección de Fátima Fernández Centurión, la obra se desarrolla en el Natatorio Escuela de Educación Física de las FFAA, convirtiendo la piscina en un escenario vivo donde el agua es protagonista central de la narrativa.
Protagonizada por Lali González, Andrea Quattrocchi, Ato Gómez y Guadalupe Lobo, la puesta propone un viaje visceral en el que los personajes enfrentan miedos, deseos y desafíos mientras interactúan físicamente con el agua. La combinación de luces, sonido y recursos audiovisuales transforma el espacio en una experiencia sensorial inmersiva que envuelve por completo al espectador.

La obra está basada en la novela de la escritora argentina Melina Pogorelsky y tuvo una exitosa temporada en Buenos Aires durante 2024, con Juana Viale como una de sus figuras. El éxito llevó a una segunda temporada en 2025, consolidando la propuesta como una de las experiencias teatrales más innovadoras de la región.
En Paraguay se ofrecerán seis funciones con capacidad limitada, apostando a una experiencia íntima y cercana. El entorno acuático real permite que cada movimiento, cada brazada y cada silencio adquieran una dimensión simbólica que potencia la exploración de temas como el duelo, el amor, la resiliencia y las nuevas formas de habitarse.
La producción está a cargo de Blue Art y cuenta con un amplio equipo técnico y artístico que incluye coreografía, música original y una estructura acuática especialmente diseñada para la puesta. Las funciones se realizan sábados y domingos de marzo a las 19:30, con entradas disponibles a través de Tuti.com.py y beneficios especiales para quienes abonen con Personal Pay.
Subacuática no es solo una obra: es una experiencia que invita al público a sumergirse, literalmente, en una historia donde el agua y la emoción se fusionan en un mismo lenguaje escénico.