La alfombra roja más esperada del año volvió a reunir a las grandes figuras del espectáculo y la moda, con looks arriesgados, referencias cinematográficas y apariciones inesperadas.

La Met Gala 2026 volvió a convertir a Nueva York en el epicentro de la moda global con una noche cargada de creatividad, referencias culturales y apuestas visuales que no pasaron desapercibidas. Como cada año, celebridades de distintos ámbitos desfilaron por la icónica alfombra del Museo Metropolitano, dejando momentos memorables y looks que rápidamente dominaron las redes sociales.
Una de las grandes protagonistas fue Sabrina Carpenter, quien eligió un enfoque clásico para su outfit. La artista reveló que se inspiró en “Sabrina”, la película de 1954 protagonizada por Audrey Hepburn, y en su posterior remake. El diseño estuvo a cargo de Jonathan Anderson para Dior, reforzando una estética elegante y cinematográfica que conectó con el espíritu de la gala.


Bad Bunny, por su parte, volvió a apostar por lo disruptivo. El artista sorprendió con una caracterización que lo mostraba envejecido, con peluca blanca, bastón y un maquillaje de alto nivel. Fiel a su estilo, explicó que la Met Gala es el espacio ideal para explorar y experimentar sin límites, destacando que su look tenía una construcción simbólica que llevó “53 años”.

La lista de invitados también incluyó a figuras de peso como Kim Kardashian, A$AP Rocky, Donatella Versace y las integrantes de Blackpink, Jennie y Lisa, quienes aportaron distintas miradas dentro del universo fashion. Cada aparición reafirmó el carácter global del evento, donde conviven estilos, culturas y generaciones.


Sin embargo, también hubo ausencias que llamaron la atención. Zendaya, una de las figuras más esperadas por sus icónicos looks, no asistió este año, al igual que Tom Holland. Rihanna y Katy Perry tampoco figuraban inicialmente en la lista, aunque esta última terminó sorprendiendo con una aparición inesperada, luciendo una máscara que evocaba un traje espacial y generó gran repercusión.
La Met Gala 2026 volvió a demostrar por qué es considerada la noche más importante de la moda. Más que una alfombra roja, se trata de un espacio donde la creatividad se expresa sin restricciones y donde cada look cuenta una historia.

Entre homenajes al cine clásico, apuestas futuristas y performances visuales, la gala dejó en claro que la moda sigue siendo una forma poderosa de expresión cultural. Una vez más, el evento logró captar la atención del mundo entero y consolidarse como un escenario donde todo puede pasar.