El referente de la Albirroja destacó el apoyo incondicional de la hinchada durante los años más difíciles y valoró el esfuerzo de quienes acompañaron siempre a la selección.

El futbolista paraguayo Miguel Almirón volvió a demostrar por qué es uno de los grandes referentes de la Selección de Paraguay, no solo por lo que aporta dentro de la cancha, sino también por su conexión emocional con la gente. En una entrevista con el medio estadounidense “Deporte Total USA”, el actual jugador de Atlanta United FC dejó palabras que tocaron profundamente al pueblo paraguayo.
“Miggy” recordó especialmente los años más duros de la selección, cuando Paraguay acumulaba frustraciones y quedaba lejos de los Mundiales. A pesar de ese contexto, resaltó que la hinchada jamás abandonó al equipo y siguió acompañando incluso en los momentos más complicados.
Uno de los fragmentos más impactantes de sus declaraciones fue cuando habló del esfuerzo económico que hacen muchos paraguayos para seguir a la Albirroja. “Mucha gente se endeuda para ver el partido de la selección”, expresó, reconociendo el sacrificio que implica para miles de familias acompañar al equipo nacional.
El mediocampista dejó en claro que los jugadores son plenamente conscientes de esa realidad y que eso representa una motivación extra dentro del campo de juego. Para Almirón, cada partido se juega también por la gente que hace enormes esfuerzos para estar presente alentando.
Durante años, el “10” fue uno de los futbolistas que sostuvo el proceso de la selección en etapas difíciles, atravesando eliminatorias complicadas, críticas y momentos de frustración colectiva. Sin embargo, nunca bajó los brazos y hoy puede celebrar junto al país el regreso de Paraguay a una Copa del Mundo.
El futbolista aseguró que el plantel valora profundamente el cariño y la fidelidad de la hinchada, razón por la cual sienten la responsabilidad de entregarlo todo en cada partido. “Queremos darle esa alegría al pueblo paraguayo”, afirmó.
Las palabras de Almirón reflejan el vínculo especial que existe entre la selección y su gente. Un lazo construido en el sufrimiento, la esperanza y la pasión de un país entero que nunca dejó de creer.