La artista colombiana fue una de las grandes protagonistas del inicio de la Copa del Mundo con un show cargado de música, baile y emoción en el histórico estadio Azteca, donde volvió a demostrar su conexión especial con el fútbol.
El Mundial 2026 comenzó con una celebración a la altura del evento deportivo más importante del planeta. El estadio Azteca de México fue escenario de una ceremonia inaugural llena de cultura, colores y grandes artistas internacionales que marcaron el inicio de una nueva edición de la Copa del Mundo.
Una de las figuras más esperadas de la jornada fue Shakira, quien volvió a reencontrarse con el público mundialista después de haber dejado una huella imborrable con “Waka Waka (This Time for Africa)” en Sudáfrica 2010. Esta vez, la colombiana encabezó una presentación llena de energía junto a la estrella nigeriana Burna Boy.
La artista protagonizó una coreografía acompañada por un gran grupo de bailarines, combinando música, movimiento y una puesta en escena pensada para representar la unión de culturas que caracteriza al Mundial. Su aparición rápidamente se convirtió en uno de los momentos más comentados de la apertura.


La ceremonia también tuvo un fuerte homenaje a México y sus raíces. El espectáculo inició con un “Bienvenidos a México”, acompañado por representaciones culturales, trajes tradicionales y referencias históricas que celebraron la identidad del país anfitrión.
La música latina tuvo un papel fundamental durante la fiesta. Maná fue uno de los primeros grupos en aparecer con su clásico “Oye mi amor”, mientras que artistas como Danny Ocean, Los Ángeles Azules y J Balvin también formaron parte del show que encendió al público presente.
Con fuegos artificiales, luces y un estadio Azteca completamente lleno con más de 80.000 personas, México volvió a convertirse en el centro del mundo futbolístico. El mítico escenario hizo historia al recibir por tercera vez un partido inaugural de una Copa del Mundo.

La ceremonia combinó tradición, tecnología y grandes momentos musicales, preparando el ambiente perfecto antes de que la pelota comenzara a rodar en el esperado duelo entre México y Sudáfrica.
Con una nueva aparición mundialista, Shakira reafirmó su vínculo especial con este torneo y volvió a ser parte de un momento histórico donde la música y el fútbol se unen para emocionar a millones de personas alrededor del planeta.