Después del duro golpe sufrido en el debut ante Estados Unidos, el equipo de Gustavo Alfaro retomó los entrenamientos con el objetivo de corregir errores, recuperar confianza y preparar un partido clave para seguir con vida en la Copa del Mundo.
La Selección Paraguaya comenzó una nueva etapa dentro del Mundial 2026. Luego de la derrota ante Estados Unidos en el estreno, la Albirroja volvió a los trabajos en San José con la mirada completamente enfocada en su próximo desafío: Turquía.
El plantel dirigido por Gustavo Alfaro retomó las actividades en el complejo deportivo de la Universidad Estatal de San José, donde inició la preparación para un encuentro que será fundamental dentro de las aspiraciones paraguayas en el Grupo D.
La jornada dejó una noticia positiva para el cuerpo técnico, ya que todos los futbolistas entrenaron con normalidad y ninguno realizó trabajos diferenciados. El grupo comenzó con ejercicios físicos y tareas regenerativas antes de avanzar hacia movimientos de mayor intensidad.
A pesar del golpe anímico que significó la caída en el debut mundialista, el ambiente mostró a un equipo unido y decidido a cambiar la imagen. Los jugadores compartieron momentos distendidos durante el inicio de la práctica, pero rápidamente la concentración pasó a ser protagonista.
Gustavo Alfaro y su cuerpo técnico tendrán días importantes para analizar variantes y ajustar detalles, principalmente en los aspectos donde Paraguay sufrió ante Estados Unidos. La idea es recuperar la solidez y la identidad competitiva que marcó el camino de la clasificación.
El compromiso ante Turquía aparece como una verdadera prueba de carácter para la Albirroja. Con el margen de error reducido, el equipo sabe que necesita sumar para mantener intacto el sueño de avanzar a la siguiente fase de la competencia.
Dentro del grupo existe confianza en poder revertir la situación. Los futbolistas mantienen la convicción de que todavía queda mucho Mundial por delante y que una victoria puede cambiar completamente el panorama.
La misión ahora está clara: dejar atrás el golpe inicial, corregir lo necesario y volver a demostrar la fortaleza de una Selección Paraguaya que quiere seguir luchando hasta el final en la Copa del Mundo.