El siete veces campeón del mundo logró su primer triunfo vestido de rojo en la Fórmula 1 tras una gran actuación en Montmeló. El británico volvió a lo más alto del podio y recortó distancia en la pelea por el campeonato.

Lewis Hamilton volvió a vivir una tarde histórica en la Fórmula 1. El piloto británico consiguió este domingo su primera victoria con Ferrari al imponerse en el Gran Premio de Cataluña, dejando atrás una larga espera desde su llegada a la legendaria escudería italiana.
En una carrera marcada por el intenso calor y una exigente batalla estratégica en el circuito de Montmeló, el siete veces campeón del mundo lideró un podio completamente británico acompañado por George Russell, de Mercedes, y Lando Norris, de McLaren.
La jornada también tuvo un giro importante en la lucha por el campeonato con el abandono de Kimi Antonelli. El joven piloto italiano de Mercedes, ganador de los últimos cinco Grandes Premios, sufrió un problema de motor cuando marchaba segundo a pocas vueltas del final.
Hamilton aprovechó la oportunidad y logró una victoria clave que le permite recortar diferencias en la clasificación general. El británico llegó a Cataluña con una distancia considerable respecto a Antonelli y ahora vuelve a meterse en la pelea por el título.
“Me habéis ayudado mucho para hacer realidad este sueño. No puedo agradecéroslo lo suficiente”, expresó emocionado Hamilton por radio tras cruzar la línea de meta y celebrar su primera alegría junto al equipo italiano.
El triunfo significó la victoria número 106 de su extraordinaria carrera en la Fórmula 1 y la primera desde mediados de 2024, pero con un valor especial: hacerlo por primera vez defendiendo los colores de Ferrari.

La estrategia también jugó un papel fundamental. La aparición del coche de seguridad virtual tras un problema en el Aston Martin de Fernando Alonso favoreció al británico, quien pudo realizar una parada clave y regresar a pista con neumáticos más frescos para dominar el cierre.
Con esta victoria, Hamilton recupera confianza y Ferrari vuelve a ilusionarse con pelear en lo más alto. La Fórmula 1 continuará su temporada con el Gran Premio de Austria, donde la batalla por el campeonato promete llegar todavía más encendida.