Sanie López Garelli cuestionó la postura de Jessica Torres después de que la jurado criticara el acercamiento entre Ato Gómez y Adriana Sanguina durante su presentación en Baila Conmigo Paraguay. Para la comunicadora, Torres estaría interpretando como negativo algo que forma parte de la propia naturaleza de una danza sensual.
La primera emisión de la nueva temporada de Baila Conmigo Paraguay continúa generando repercusiones. Una de las protagonistas indiscutidas fue Jessica Torres, quien debutó como integrante del jurado y rápidamente abrió un debate por sus comentarios sobre la presentación de Ato Gómez y Adriana Sanguina.
Durante la devolución, Torres cuestionó el acercamiento físico de la pareja mientras interpretaba una bachata y puso especial énfasis en que Ato está casado. La bailarina consideró innecesario que ambos acercaran tanto sus rostros y aseguró que, desde su perspectiva, determinados movimientos podían representar una falta de respeto hacia la pareja del participante.
Sus palabras provocaron un intercambio con Milva Gauto, quien defendió la sensualidad como parte de la interpretación y sostuvo que los bailarines pueden realizar ese tipo de movimientos desde el profesionalismo. Pero la discusión no terminó dentro del estudio y rápidamente se trasladó a las redes sociales y otros espacios de televisión y radio.
Una de las voces que se sumó al debate fue Sanie López Garelli, quien manifestó abiertamente su desacuerdo con la mirada de Jessica y sorprendió con una recomendación dirigida a la nueva jurado.
“No podés bailar un baile sensual estando lejos, poniendo una distancia y yo le recomendaría un poco de terapia”, expresó la periodista y conductora al referirse a la controversia.
Para Sanie, el problema estaría en interpretar un acercamiento propio de una coreografía como algo necesariamente vinculado a una intención romántica o sexual fuera del escenario. “Está viendo cosas que no hay, está viendo como algo malo. El acercamiento no es malo en el baile que, encima, es lo suyo”, sostuvo.
La observación adquiere además una particular dimensión debido a la trayectoria de Jessica Torres como bailarina y coreógrafa. Su experiencia dentro de la danza fue precisamente uno de los motivos por los que su postura generó opiniones encontradas: mientras algunos respaldaron los límites defendidos por la jurado, otros consideraron que estaba trasladando convicciones personales a una evaluación artística.
La polémica también hizo que las redes sociales desempolvaran el archivo. Usuarios recuperaron imágenes correspondientes a la época en que Jessica era participante del mismo Baila Conmigo Paraguay y recordaron algunas de sus coreografías junto a Diego Achar, en las que existieron acercamientos e incluso juegos alrededor de posibles besos.
Esos registros fueron utilizados por algunos internautas para señalar lo que consideran una contradicción entre la Jessica participante y la Jessica que actualmente ocupa una silla en el jurado. La propia Torres, sin embargo, aseguró durante el programa que nunca cruzó determinados límites incluso cuando estaba soltera y defendió su actual posición.
Con apenas una emisión, Jessica Torres ya se convirtió en una de las figuras que más conversación genera alrededor del nuevo Baila. Su primera devolución provocó un cruce con Milva Gauto, una intensa discusión en redes y ahora una contundente respuesta de Sanie López Garelli.
La controversia deja planteado uno de los debates que probablemente acompañará esta temporada: hasta dónde llega la interpretación artística dentro de una danza sensual y en qué momento las convicciones personales de un jurado comienzan a formar parte de la evaluación.
