Una auditoría sobre el patrimonio y la carrera de Tini Stoessel habría revelado que la cantante no tendría participación ni control directo sobre las sociedades que administran los ingresos generados por su música, imagen y contratos. El conflicto con su padre y exmanager, Alejandro Stoessel, podría incluso trasladarse al terreno judicial.
Una fuerte controversia sacude al entorno de Tini Stoessel luego de que la artista decidiera revisar la administración de su patrimonio y de los ingresos generados durante aproximadamente 15 años de carrera, período en el que su padre, Alejandro Stoessel, se desempeñó además como su manager.
Según publicó Infobae, una auditoría privada habría detectado que Tini no tendría participación accionaria ni control sobre las sociedades encargadas de recibir el dinero proveniente de su actividad artística. La cantante tampoco figuraría como persona autorizada para realizar movimientos bancarios dentro de esas compañías, mientras que su padre sí tendría esas facultades.
La situación habría llevado a la intérprete argentina a buscar recuperar el control del patrimonio construido durante su carrera, luego de apartar a Alejandro Stoessel de su función como manager. Hasta el momento, las informaciones difundidas hablan de resultados de una auditoría y de un posible conflicto judicial, por lo que no existe una condena ni una determinación de responsabilidad penal contra su padre.
Uno de los episodios mencionados para dimensionar el supuesto nivel de control financiero ocurrió durante un viaje de Tini por Europa. La cantante habría intentado comprar una cartera valuada en aproximadamente 2.500 euros, pero su tarjeta fue rechazada. Al comunicarse con el banco habría descubierto que tenía permitido realizar compras solamente hasta los 2.000 euros.
Las cifras que rodean el patrimonio de la artista también llaman la atención. De acuerdo con las estimaciones divulgadas, la fortuna acumulada por Tini a lo largo de su trayectoria rondaría los USD 70 millones. Además, su última gira, “Futttura”, habría generado alrededor de USD 43 millones entre espectáculos y ventas, aunque a la cantante le habrían depositado solamente unos USD 300.000 de esos ingresos.
El conflicto podría adquirir una dimensión todavía mayor si Tini decide recurrir formalmente a la Justicia y una investigación determina que existió un perjuicio patrimonial. Infobae consultó al abogado penalista Leonardo Sigal, quien explicó que, ante ese escenario, podrían analizarse figuras contempladas en los artículos 172 y 173 de la legislación penal argentina.
De acuerdo con el especialista citado por el medio, si una pericia estableciera la existencia de un detrimento patrimonial provocado por la administración de su padre, podrían entrar en consideración delitos como defraudación o administración fraudulenta. Estas figuras pueden contemplar penas de uno a seis años de prisión, aunque esto dependería de una eventual investigación, de las pruebas y de lo que finalmente determine la Justicia.
El caso abre así un capítulo inesperado en la vida de una de las artistas argentinas de mayor proyección internacional. Lo que comenzó como una revisión de sus cuentas podría derivar en una disputa familiar y económica de enorme repercusión, mientras Tini busca asumir personalmente el control de una fortuna construida desde que comenzó su carrera siendo adolescente.
