Ver en vivo las finales de Wimbledon será más caro que nunca. El prestigioso Grand Slam elevará el precio de sus entradas hasta las 400 libras —unos 465 euros— por primera vez en su historia, lo que representa un incremento del 14 % respecto a la edición anterior.

Wimbledon volverá a hacer historia, aunque esta vez fuera de las pistas. Las entradas más caras para presenciar las finales del tradicional torneo británico alcanzarán por primera vez las 400 libras, estableciendo un nuevo récord en los precios de acceso al certamen.
La cifra supone aproximadamente 465 euros y representa una subida del 14 % en comparación con los valores del año anterior. Los nuevos precios quedaron al descubierto después de la apertura del tradicional sorteo mediante el cual el público puede intentar conseguir entradas para el torneo.
Wimbledon posee uno de los sistemas de comercialización de tickets más particulares del deporte. El público dispone de tres vías principales para conseguir un lugar dentro del All England Club, y una de ellas consiste precisamente en participar de este sorteo, cuyo periodo de inscripción finalizará el próximo 14 de septiembre.
Otra posibilidad son los abonos que salen a la venta cada cinco años y permiten acceder a una pista determinada durante ese periodo. A esto se suma una de las grandes tradiciones de Wimbledon: hacer fila diariamente en los alrededores del complejo para intentar conseguir una de las entradas disponibles.
La subida hasta las 400 libras afecta a los tickets más caros para las finales y establece un nuevo techo dentro de la historia del torneo. Pese al incremento, desde la organización consideran que los valores continúan estando acordes con la magnitud del acontecimiento.
Una portavoz de Wimbledon defendió los nuevos precios y aseguró que son “muy competitivos”, teniendo en cuenta la importancia internacional del torneo y su condición de uno de los acontecimientos deportivos más emblemáticos de Inglaterra.
Otro detalle particular es que Wimbledon mantiene la igualdad en el precio de sus dos grandes definiciones. Desde 2022, las entradas para la final masculina y la final femenina tienen el mismo valor, una política que continuará con la nueva estructura de precios.
Así, presenciar la definición de uno de los torneos más prestigiosos del tenis mundial tendrá un costo récord. Las 400 libras marcan una barrera inédita para Wimbledon y convierten a esta edición en la más cara de su historia para quienes quieran vivir las finales desde las tribunas.