El regreso de la histórica jurado fue uno de los grandes momentos del estreno de Baila Conmigo Paraguay. Milva Gauto volvió a ocupar una silla en el panel y, desde su primera noche, recuperó el estilo frontal que marcó sus anteriores temporadas y que nuevamente dividió opiniones entre los seguidores del programa.
Baila Conmigo Paraguay puso en marcha una nueva temporada este lunes 24 con la presentación de sus 17 parejas, una apertura encabezada por Kike Casanova y la revelación de uno de los secretos que la producción había mantenido durante los días previos al estreno: la identidad de la cuarta integrante del jurado. Finalmente, Milva Gauto regresó al certamen, acompañando en la mesa a Jessica Torres, Pope Spinzi y Manuel Cuenca.
La nueva edición llega además en un año especial para el formato, al cumplirse dos décadas desde su llegada a Telefuturo. La producción celebró la ocasión con una apertura de ficción inspirada en la saga Rocky y un importante despliegue televisivo antes de dar paso a los primeros participantes de la competencia.

Milva Gauto, otra vez en su lugar más polémico
La aparición de Milva fue uno de los momentos centrales del estreno. Durante los días anteriores, la producción había confirmado solamente a tres integrantes del jurado y alimentó las especulaciones alrededor de una cuarta figura sorpresa. Su presentación terminó confirmando uno de los regresos más reclamados por parte de los seguidores históricos del formato.
Gauto ocupó en diferentes temporadas una de las sillas más importantes del programa y tuvo especial protagonismo entre 2011 y 2017. Su vuelta en 2026 recupera una fórmula conocida: devoluciones que no se limitan exclusivamente a evaluar pasos, técnica o coreografía, sino también la presencia escénica, personalidad, entretenimiento y capacidad de cada participante para funcionar dentro de un programa de televisión.
La propia producción recordó su peso dentro de la historia del formato y anticipó que regresaría con los elementos que hicieron reconocible su paso por el programa: “elegancia, frases memorables, acidez filosa y su impronta única a la hora de calificar”.
Milva también se mostró emocionada por regresar y destacó el despliegue encontrado en esta nueva edición. “De verdad, me siento muy bien. Hay mucho profesionalismo, Telefuturo es el rey del certamen, del entretenimiento y del show”, expresó durante su presentación.
Sin abandonar la ironía que caracteriza sus intervenciones, incluso aseguró que esta vez llegaba con una misión diferente. “Yo vengo ahora de protectora, ¿no ves las alas? Soy como un ángel. Voy a proteger a los participantes porque los otros jurados son terribles y exigentes”, bromeó en conversación con Kike Casanova. Sin embargo, inmediatamente dejó una advertencia: no quiere “aburrimiento en pantalla”.
Un regreso que volvió a dividir al público
Las primeras horas de Milva nuevamente como jurado demostraron que su presencia continúa generando exactamente aquello que durante años la convirtió en una de las figuras más reconocibles del Baila: reacción.
En las redes sociales del programa aparecieron rápidamente dos posiciones. Una parte del público celebró su regreso y consideró que su estilo frontal aporta entretenimiento al formato. “La única que sabe de show”, escribió el usuario @pablitopintopyy, mientras que @daniwilligs resumió su respaldo con “La verdadera”.
En el extremo contrario, otros seguidores cuestionaron la dureza utilizada para dirigirse a los participantes y consideraron que determinadas frases pueden cruzar la frontera entre una devolución exigente y un comentario despectivo. La discusión surgida alrededor de María Rotela fue la primera muestra de esa polarización.
Y quizás allí se encuentre precisamente una de las razones por las que Milva Gauto continúa siendo una figura tan vinculada a la historia de Baila Conmigo Paraguay. Su rol nunca estuvo limitado a levantar una paleta y colocar una nota. Sus devoluciones, cruces y frases forman parte de la construcción del espectáculo.
Veinte años después del nacimiento del formato en Telefuturo, el programa recurrió a uno de los nombres que acompañaron algunos de sus ciclos más recordados. Y bastó una sola noche para comprobar que su regreso difícilmente pasará inadvertido: Milva volvió al Baila y, con ella, también regresaron la polémica, las frases filosas y el debate después de cada devolución.
