El seleccionador paraguayo remarcó que la clasificación fue un gran paso, pero advirtió que la Albirroja debe elevar su nivel futbolístico para ser protagonista en 2026.
Gustavo Alfaro no se conforma. Tras lograr el histórico regreso de Paraguay a una Copa del Mundo después de 16 años, el entrenador argentino dejó en claro que el verdadero desafío recién comienza. Para el estratega, el camino hacia el Mundial de Norteamérica 2026 exige un salto de calidad en todos los aspectos.
En conferencia de prensa, Alfaro fue directo: “Tenemos trabajo por delante, mucha tarea por delante. Lo que hicimos hasta acá nos alcanzó para clasificar, pero no para la Copa del Mundo que queremos jugar. Paraguay tiene que crecer mucho para competir en serio”.
El técnico detalló los puntos a mejorar, destacando que la garra y la entrega —símbolos históricos de la Albirroja— no serán suficientes en el máximo escenario. “Tenemos que jugar mejor, tener más posesión, recuperar más alto, mejorar las transiciones y hacer una utilización más eficiente de la pelota. Con esto para el Mundial no nos alcanza”, sentenció.
La exigencia de Alfaro responde a la ambición de convertir a Paraguay en un equipo protagonista y no en un simple participante de la Copa del Mundo. “Si no nos nivelamos a ese lugar, vamos a dar ventaja. La clasificación es un primer paso, pero el objetivo es llegar listos para competir con las mejores selecciones del planeta”, remarcó.

El entrenador ya planifica el próximo tramo de la preparación, que incluye una serie de amistosos internacionales de alto nivel. Paraguay enfrentará a Japón y Corea del Sur en octubre, a México y Estados Unidos en noviembre y podría sumar rivales europeos y africanos entre marzo y abril del próximo año.
Estos encuentros servirán como banco de pruebas para nuevos jugadores y para afinar el funcionamiento colectivo. Alfaro buscará consolidar una base de futbolistas que mantenga la solidez defensiva mostrada en Eliminatorias, pero con mayor protagonismo ofensivo y dominio del balón.
La Albirroja terminó sexta en la clasificación sudamericana con 28 puntos, asegurando el boleto directo a 2026. Sin embargo, el propio Alfaro insistió en que el equipo debe aspirar a más y que la clasificación no puede ser el techo, sino el punto de partida para un proyecto más ambicioso.
El mensaje del DT fue recibido con optimismo por los hinchas, que ven en su propuesta una oportunidad para que Paraguay vuelva a ser competitivo en el escenario mundialista, como en sus mejores épocas.
De cara al futuro, el desafío será encontrar el equilibrio entre mantener la garra histórica y sumar las herramientas tácticas necesarias para jugar de igual a igual ante las potencias. Alfaro lo tiene claro: el trabajo recién empieza.
Paraguay ya está en el Mundial, pero su gran meta es llegar preparado para competir por todo. El mensaje es contundente: no basta con clasificar, hay que ir a pelear por algo grande.