El director de la esperada ‘F1: La película’ revela que soñó con unir a dos titanes de Hollywood en una cinta que finalmente protagonizaron otros.
Durante años, Hollywood fantaseó con una película que reuniera a dos de sus grandes íconos en una historia de velocidad y rivalidad. Brad Pitt y Tom Cruise, leyendas vivas del cine estadounidense, estuvieron cerca de compartir pantalla en un ambicioso proyecto automovilístico. Pero aunque la idea fue tan veloz como los coches que iban a conducir, terminó desinflándose por los altos costos y terminó en otras manos.
El director Joseph Kosinski, actualmente al frente de F1: La película —la superproducción que promete llevar el rugido de los motores a la gran pantalla con Brad Pitt al volante—, confesó en una reciente entrevista con GQ que su verdadero plan era mucho más osado: quería hacer una versión propia de Le Mans ‘66 (conocida internacionalmente como Ford v Ferrari) con Cruise y Pitt como protagonistas. Ambos actores, conocidos por su entrega física y amor por la adrenalina, iban a manejar autos reales, sin dobles, en una historia basada en hechos reales. Incluso, según el propio Kosinski, los dos llegaron a competir en carreras de karting durante el rodaje de Entrevista con el vampiro, allá por los años noventa.
Pero como suele suceder en la industria, el proyecto fue considerado inviable por los estudios. El presupuesto necesario para reunir a ambos actores, que en ese entonces estaban en la cima de sus carreras (y de sus cachets), resultaba excesivo. Así, Kosinski tuvo que abandonar su idea y el proyecto cambió de rumbo: terminó en manos del director James Mangold, quien convirtió aquella historia en una exitosa cinta de taquilla protagonizada por Christian Bale y Matt Damon.

A pesar de aquella oportunidad perdida, Brad Pitt finalmente encontró su camino en el mundo del automovilismo cinematográfico. En F1: La película, que ya genera altas expectativas a nivel global, no solo protagoniza la historia: también conduce personalmente los bólidos en varias de las escenas, demostrando que su pasión por la velocidad sigue intacta. En esta nueva producción lo acompaña un elenco estelar, donde se destacan nombres como el del español Javier Bardem, y que marca un nuevo hito en su carrera.
Consultado sobre qué habría pasado si finalmente lograba juntar a Pitt y Cruise, Kosinski fue sincero: “Ambos tienen talento para conducir. Pero sí, creo que Tom podría asustarnos un poco más”. Una afirmación que no sorprende, viniendo del director de Top Gun: Maverick y conocedor del espíritu temerario de Cruise, famoso por hacer sus propias escenas de riesgo.
Mientras tanto, Brad Pitt, a sus 60 años, vuelve a demostrar por qué sigue siendo una figura central en el cine internacional. F1: La película lo muestra en una faceta inédita, cargada de adrenalina y con la misma pasión de siempre. Aunque quizás nunca llegue ese reencuentro con Tom Cruise en pantalla, los fanáticos todavía pueden soñar: si algo ha enseñado Hollywood, es que nunca se debe decir nunca.
