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Clausura histórica de los Juegos Panamericanos Junior ASU2025

Con música, danza, homenajes y emoción, Paraguay despidió los Juegos Panamericanos Junior con una ceremonia que dejó huella en el deporte continental.

El telón cayó y lo hizo con un estallido de color, ritmo y emoción. La Ceremonia de Clausura de los Juegos Panamericanos Junior Asunción 2025 convirtió al Parque Olímpico del Comité Olímpico Paraguayo en un gran escenario al aire libre donde el deporte volvió a abrazarse con la cultura. Desde el arranque, la voz de Jazmín del Paraguay marcó el pulso solemne de la noche con la entonación del Himno Nacional, antesala de un primer bloque que culminó con un impactante cuadro de 40 bailarines y fuegos pirotécnicos que iluminaron el cielo asunceno.

El momento sensible llegó con “Seremos leyenda”, un video-homenaje que recogió la gesta de los atletas: triunfos, lágrimas, fotos de podio, abrazos y esas escenas mínimas que construyen memoria. Luego, la ceremonia viró al ADN local con “Paraguay, Tierra del Encanto”, interpretado por Tierra Adentro y Susan Saldívar, respaldados por 40 bailarines folklóricos que pintaron sobre el escenario postales de arpa, ñandutí y tierra roja.

Hubo ovación aparte para quienes sostuvieron cada jornada desde la trastienda: los voluntarios. Un audiovisual repasó su trabajo —traslados, acreditaciones, sonrisas y soluciones— y el reconocimiento incluyó entrega de medallas al equipo humano que hizo posible que todo funcione a tiempo y a la perfección.

En el tramo protocolar, la ceremonia se alineó al guion de Panam Sports: entonación del Himno de Panam Sports, bajada de las banderas de Panam y del COI a cargo de personal militar, y el tradicional traspaso del pabellón panamericano del presidente del COP, Camilo Pérez, al presidente de Panam Sports, Neven Ilic, sellando formalmente el fin de la edición asuncena y el paso de posta a la próxima sede.

El gesto más simbólico de la noche fue la extinción del fuego panamericano. Coreografiado por 11 bailarines contemporáneos, el acto convirtió la llama en un relato corporal sobre finales que, en realidad, son comienzos: silencio, respiración, gesto y una oscuridad que duró apenas un instante antes de volver a encenderse con música.

Porque el cierre fue pura fiesta. Rombai puso la energía al tope, acompañado por cuerpo de baile, y las pistas de DJ Faro mantuvieron prendida la pista entre ráfagas de pirotecnia.

Los anfitriones Tito y Tika dijeron presente con “Somos Panamericanos”, arropados por 60 bailarines urbanos que transformaron el escenario en una celebración colectiva.

Así se despidió ASU2025: con un show que combinó prolijidad organizativa y calor humano, dos virtudes que los visitantes se llevan tatuadas. La clausura no solo cerró un calendario deportivo que reunió a miles de jóvenes de 41 países, también confirmó algo que se sintió desde el primer día: Paraguay está preparado para jugar en las grandes ligas. Queda el legado en infraestructura, experiencia y voluntariado; queda, sobre todo, la certeza de que la pasión puede llevar un evento a la categoría de recuerdo imborrable.

ASU2025 baja el telón.

La historia, desde hoy, la cuentan sus protagonistas. Y el eco de la fiesta —entre himnos, guaranias y beats— seguirá sonando por un buen rato.

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