El delantero argentino rescindió contrato con Olimpia por motivos personales. En trece partidos, no pudo marcar y cierra una etapa que dejó más dudas que alegrías.
Darío Benedetto ya no es jugador de Olimpia. Lo confirmó él mismo con una publicación en sus redes sociales en la que agradeció a la institución y explicó que su salida se dio por “motivos personales ajenos al club”. La noticia llega en medio de una etapa complicada para el “Pipa”, marcada por lesiones, bajo rendimiento y una prolongada sequía goleadora que lo persigue desde hace más de un año.
El delantero argentino había llegado como gran figura al “Decano” a principios del 2024, con un contrato vigente hasta diciembre. Sin embargo, el vínculo se rescindirá anticipadamente tras un paso que no cumplió con las expectativas del hincha franjeado.
En total, Benedetto disputó 13 partidos oficiales con Olimpia —nueve por el Torneo Apertura, uno por la Supercopa Paraguay y tres por Copa Libertadores— sin convertir un solo gol. Apenas sumó dos asistencias, una de ellas en el clásico frente a Cerro Porteño, donde tuvo su mejor actuación con la camiseta franjeada.
A pesar del entusiasmo inicial por su fichaje, su rendimiento fue irregular desde el primer partido. En redes sociales, fue blanco de duras críticas tras el debut en la Supercopa ante Libertad. Su momento más comentado fue cuando, tras una victoria ante Cerro, Olimpia recordó su histórica frase “Noches alegres, mañanas tristes” —una declaración que en su momento desencadenó su salida de Boca y que aquí volvió a despertar polémica.

Pero su etapa no solo estuvo marcada por lo deportivo. También enfrentó problemas físicos que lo dejaron fuera de varios encuentros, y en abril fue internado por un cuadro de dengue. Estos factores agravaron su situación y limitaron aún más su tiempo en cancha.
La relación con la hinchada también se tensó. En uno de los partidos del torneo local, tras ser reemplazado, Benedetto reaccionó gesticulando hacia la tribuna con señales de silencio y descontento. «El gesto se lo hice a uno solo que dijo algo que no tenía que decir», aclaró luego. Pero el quiebre ya era evidente.
El último gol de Benedetto fue hace 469 días, jugando para Boca Juniors frente a Tigre. Desde entonces, jugó en Querétaro de México y en Olimpia sin poder volver a gritar. Con esta rescisión, el jugador de 34 años se convierte en la primera baja oficial de un Olimpia que ya quedó eliminado de la Libertadores y de la Sudamericana en este primer semestre del 2025.

El “Pipa” se despide del fútbol paraguayo con más interrogantes que certezas y una mochila cargada de promesas incumplidas. En su mensaje final, agradeció a la dirigencia, al cuerpo técnico y a los hinchas que lo apoyaron. Pero la sensación en Para Uno es clara: Benedetto se va sin goles y con una deuda futbolística pendiente.