El francés Ousmane Dembélé y la española Aitana Bonmatí fueron los grandes protagonistas de la gala que además coronó a nuevas figuras y consagró al PSG como club del año.

La noche en París estuvo cargada de emoción y nuevos nombres que marcaron un quiebre generacional en el fútbol mundial. Ousmane Dembélé, delantero del París Saint-Germain, fue elegido Balón de Oro 2025 tras una temporada histórica en la que levantó la Champions League, la Ligue 1, la Copa francesa y la Supercopa de Europa. Con 35 goles y 16 asistencias, el francés se impuso al joven prodigio Lamine Yamal y a su compañero Vitinha, confirmando que a sus 28 años atraviesa el mejor momento de su carrera.
En la rama femenina, el premio volvió a recaer en una referente indiscutida: Aitana Bonmatí. La española del Barcelona se quedó con su tercer Balón de Oro consecutivo, alcanzando en la historia a leyendas como Johan Cruyff y Michel Platini. Pese a no lograr la Champions ni la Eurocopa, su rendimiento individual y la conquista de la liga y la copa en España fueron determinantes. El galardón lo recibió de manos de Andrés Iniesta, uno de sus ídolos de infancia.
Premios juveniles y distinciones
La gala también dio espacio a la juventud que pisa fuerte en el fútbol. Lamine Yamal, de apenas 18 años, obtuvo por segundo año consecutivo el Trofeo Kopa al mejor jugador joven, consolidando su condición de futuro heredero del Balón de Oro. En la rama femenina, Vicky López, también del Barça, se llevó el galardón a mejor jugadora joven, mientras que la colombiana Linda Caicedo quedó como finalista destacada.
En el arco, Gianluigi Donnarumma fue distinguido con el Trofeo Yashin tras una gran temporada con PSG y Manchester City, mientras que en la categoría femenina la inglesa Hannah Hampton (Chelsea) se quedó con la primera edición del mismo premio.
El apartado ofensivo tuvo como ganadores a Viktor Gyökeres (Sporting y Arsenal), mejor delantero masculino, y a la polaca Ewa Pajor (Barcelona), mejor delantera femenina.
El PSG, protagonista absoluto de la gala
La supremacía del París Saint-Germain se confirmó también fuera de la cancha: el club fue elegido como el mejor del año, con Luis Enrique recibiendo el Trofeo Johan Cruyff a mejor entrenador tras conquistar cuatro títulos en la temporada. En la rama femenina, el Arsenal inglés se quedó con la distinción a mejor equipo, y Sarina Wiegman, entrenadora de la selección de Inglaterra, recibió el Cruyff femenino.
El costado social también tuvo su momento de reconocimiento. La Fundación Xana, creada por Luis Enrique en memoria de su hija, fue galardonada con el Premio Sócrates por su labor solidaria, demostrando que el fútbol también puede ser motor de esperanza.
Con Dembélé y Aitana como los grandes reyes de la noche, y una nueva generación que ya empieza a reclamar protagonismo, el Balón de Oro 2025 dejó en claro que el futuro del fútbol mundial está en plena transición y que París fue testigo de un cambio de era.